Editorial: Zapf y Cate para el Concejo Municipal

El 3 de junio, los votantes de San Diego escogerán entre los candidatos para cuatros lugares en el Concejo Municipal. Dos de las contiendas —en el Distrito 2, que cubre Point Loma hasta Pacific Beach y al interior hasta Bay Ho, y el Distrito 6, que abarca Clairemont Mesa, Mira Mesa y parte de Rancho Peñasquitos— son competitivas.

En el Distrito 2, la concejal republicana Lorie Zapf —quien ha representado el Distrito 6 desde el 2010, pero cuyo hogar es ahora el Distrito 2 por la reasignación distrital— se enfrenta a un desafió con la demócrata Sarah Boot, una abogada que trabajó en la Oficina de la Fiscalía hasta decidir contender para el Ayuntamiento.

En el Distrito 6, los republicanos Chris Cate —vicepresidente de la San Diego County Taxpayers Association— y la exmiembro de la junta escolar Mitz Lee están compitiendo con la demócrata Carol Kim, una organizadora comunitaria y exprofesora.

Zapf ha tenido un primer término productivo dentro del Concilio. Ha mostrado poder trabajar con el alcalde Kevin Faulconer y continúa impulsando la estabilidad financiera de la ciudad, la restauración de servicios e implementación de reformas con aprobación del electorado. Cate, quien trabajó para Faulconer cuando él estaba en el Concejo Municipal, es probable que sea una conservadora fiscal constructiva y seguidora de la asistencia regulatoria. Lee tuvo mucha voz en intereses estudiantiles mientras estuvo en la junta escolar y conocer su distrito de pies a cabeza, pero nos deja pensando su apoyo a Bob Filner en el 2012 para la alcaldía.

Boot and Kim son personas con educación, inteligentes y versan en temas actuales. Dicen apoyar el seguimiento del proceso de “competencia administrada” apoyada por los votantes, en donde grupos de empleados de la ciudad compiten con empresas privadas por el derecho a ofrecer servicios a la ciudad. Ambas dicen que de ser electas, se enfocarán en mejorar la eficiencia gubernamental y ayudarán a los negocios a prosperar.

Pero cuando se les pregunta sobre la lucha con políticas específicas de gran relevancia que están vigentes en el Ayuntamiento, Boot y Kim parecen estar completamente en el mismo canal que la mayoría demócrata en el Concejo Municipal que se ha intensificado en el último medio año y se les ve la inclinación hacia posturas de políticas más audaces sin tomar en cuenta los riesgos para la economía sandieguina. Boot y Kim generalmente apoyan la iniciativa de incrementar el salario mínimo de la ciudad a mucho más que la tasa estatal y federal en los próximos años y subestiman la idea de que significaría un experimento peligroso para la economía de la ciudad; con esto ponen a los negocios de la ciudad en una severa desventaja económica con sus rivales y luego ver qué pasa.

Ambas apoyan las proposiciones B y C en la boleta del 3 de junio, con las que se establecería un plan comunitario nuevo para Barrio Logan que con el tiempo dificultaría y eventualmente pondría en peligro la industria marítima local que también tiene su base ahí. La premisa principal del nuevo plan es que la restricción de proveedores que atienden a los astilleros de la bahía resultaría en un aire más limpio para Barrio Logan. Pero según un análisis independiente comisionado por la ciudad en el 2012, la principal fuente de contaminación es por mucho la del tráfico de carros y camiones de la Interestatal 5 que está cerca de ahí. Puesto que el nuevo plan comunitario establece vivienda nueva enseguida de la interestatal, el resultado neto es que todavía más gente estaría expuesta a la contaminación de la interestatal. ¿Esto representa progreso?

Necesitamos un Concejo Municipal que esté más interesado en gobernabilidad pragmática que en tener grandes gestos. En cambio, ahorita tenemos una mayoría de concejo que preferiría imponer un incremento de tasas gigantesco a desarrolladores comerciales para agrandar el financiamiento para una estrategia de vivienda asequible completamente fallida que tener una discusión honesta de por qué la vivienda local es tan cara.

Mantener a Zapf en el concejo y sumar a Cate significaría cuatro republicanos en el Concejo Municipal de nueve miembros. Esto evitaría que una supermayoría demócrata dominara las discusiones de políticas clave. Añadir a Boot y Kim a la mezcla solo fortalecería e incentivaría a la mayoría del Concejo Municipal que ha abandonado la moderación bipartidista mostrada por demócratas como el expresidente del concejo Tony Young.

En los distritos 4 y 8, los demócratas Myrtle Cole y David Álvarez, respectivamente, se enfrentan a una competencia dispareja. No ofrecemos ningún apoyo para esas campañas.