Club nocturno ahora se convierte en Moonshine

Moonshine Flats is a new downtown club with a country rock flair.
Moonshine Flats is a new downtown club with a country rock flair. — Courtesy of Good Time Design

Block No. 16, un club nocturno de estilo industrial en el centro de San Diego que cerró después de un año, renació la pasada semana, ahora como un lugar para bailar country-rock y cuyo gestor se jacta de tener el bar más largo en el Sur de California.

Moonshine Flats, ubicado en el espacio original de Culy Warehouse en el área de East Village en el centro de San Diego, tendrá baile en línea y clases acompañadas de música spun por DJs, música en vivo, botanas y hasta videojuegos.

Es un concepto con el que el dueño de restaurantes y bares Ty Hauter dice sentirse más cómodo que con su proyecto anterior en ese espacio. También es más probable que resuene entre un grupo más amplio de consumidores, incluyendo aquellos que van al centro de San Diego a los juegos de beisbol, comentó.

“Block 16 se salía de mi zona de confort y era más elegante de lo que acostumbro”, dijo Hauter, quien encabeza Good Time Design, su compañía de consultoría restaurantera y de entrenamiento que se encarga de casi una docena de locales.

“Yo me siento más cómodo comiendo de platos desechables que de vajilla. Cuando recién empecé con clubes nocturnos, no había DJs de primera clase viajando por todo el mundo. Ahora, un DJ (de club nocturno) puede costar 5000 dólares por una noche y si no entran los suficientes clientes, no puedes cubrir los gastos. Esto es más lo mío”.

Hauter inicialmente invirtió 2.3 millones de dólares para rehacer el Culy Warehouse y ahora ha invertido medio millón de dólares adicionales en Moonshine Flats, quitándole un poco el estilo industrial y dejando el espacio con una vibra más country. Se inauguró la semana pasada.

Entre lo que ofrece hay:

• Cinco bares, incluyendo uno que alcanza los 90 pies.

• Una pista de baile con dos plataformas elevadas.

• Un escenario grande con un elevador especial y una tarima para la batería.

• Motos Harley-Davidson colgadas en las paredes.

• Un lounge en el piso principal con espacio para sentarse como en festejos de estadio y una ventanilla para recoger comida que te conecta con Lucky’s Lunch a un lado y que también administra Good Time Design.

• El lugar de dos pisos, que puede recibir a 1175 personas, tiene mezzaninas que están conectados vía pasarelas desde donde se ve la pista de baile.

“Me la estoy jugando con esto. El fracaso de Block 16 me lo tomé muy personal”, dijo Hauter, cuya empresa también opera The Blind Burro, Southpaw Social Club, el Tipsy Crow y Bub’s en el estadio.

“Armé algo que no funcionó y si hubo gente que no estuvo satisfecha, yo me aseguré que quedaran atendidos” explicó.

Mientras tanto, Hauter está en proceso de cambiar el concepto para la renovación planeada para el anterior restaurante de cortes Palm San Diego en el centro, que cerró este año. Hauter había planeado desarrollarlo como Roosterfish, un restaurante con especialidad en mariscos, pero ahora dice que será de comida a la brasa. Planea dar más detalles en las próximas semanas.