Reclaman "justicia" por el uso de la fuerza de la Patrulla Fronteriza

CALIFORNIA FRONTERA

Un grupo de personas sostiene pancartas que piden el retiro de los retenes de la Patrulla Fronteriza en Tucson, Arizona, para denunciar los abusos a los derechos civiles que aseguran se llevan a cabo continuamente en contra de residentes de comunidades fronterizas. EFE/Archivo
Un grupo de personas sostiene pancartas que piden el retiro de los retenes de la Patrulla Fronteriza en Tucson, Arizona, para denunciar los abusos a los derechos civiles que aseguran se llevan a cabo continuamente en contra de residentes de comunidades fronterizas. EFE/Archivo

— Activistas y familiares de inmigrantes fallecidos al intentar cruzar la frontera se reunieron este sábado frente al cruce entre Tijuana y San Diego para exigir "justicia", pocos días después de que un mexicano falleciera tras un enfrentamiento con agentes de la Patrulla Fronteriza.

Durante la manifestación, defensores de los derechos humanos condenaron que la Patrulla Fronteriza ignore las recomendaciones hechas por el Foro de Investigación de la Policía Ejecutiva (PERF) a través de un documento en el que afirma que algunos oficiales se ponen en riesgo para justificar el posterior uso de la fuerza letal.

El informe, dado a conocer por el periódico LA Times, indica también la falta de diligencia de la corporación a la hora de investigar a los oficiales cuyas acciones han derivado en casos de muerte.

La activista Bertha Gutierrez demandó que la Patrulla Fronteriza atienda las recomendaciones hechas por organismos externos, ya que de no hacerlo se "envía un mensaje de violencia, impunidad y falta de rendición de cuentas".

"Exigimos la vigilancia y la transparencia, no vamos a parar en denunciar estos asesinatos de nuestros inmigrantes y de ciudadanos de nuestra comunidad fronteriza", señaló.

María de la Luz Rojas, madre de Anastasio Hernández, quien murió en mayo de 2010 luego de que una docena de oficiales fronterizos le propinara una brutal golpiza, viajó desde San Luis Potosí para estar presente en la protesta.

La mujer, acompañada de sus nietos y de la viuda de Anastasio, llevó un ramo de rosas que dejó frente a la reja donde hace casi cuatro años ocurrió el incidente que acabó con la vida de su hijo y afirmó que mantienen sus reclamos de justicia, porque "mientras los oficiales no sean castigados van a seguir las muertes".

"A mi hijo no lo voy a revivir, pero que ya no muera nadie más", agregó.

Shena Gutierrez, esposa de José Gutierrez, un mexicano agredido por un oficial federal con una pistola de descarga cuando se resistía al arresto, manifestó que hasta la fecha desconoce el nombre del agente involucrado en el suceso que dejó a su marido en coma.

"Ya es suficiente, mi esposo ya no es el mismo que antes", lamentó. "Nadie fue sancionado, si yo se lo hubiera hecho a ellos me hubieran llamado a rendir cuentas", dijo.

La semana pasada, el inmigrante mexicano Jesús Flores Cruz murió en las zonas montañosas, a unas millas de la frontera con Tijuana, al recibir dos disparos por parte de un agente fronterizo en respuesta a una agresión con piedras.

Los activistas denunciaron que en los últimos cuatro años han sido 21 personas las que han muerto como consecuencia de los abusos de los agentes federales, y en ningún caso se sabe de algún tipo de sanción hacia los responsables.