Congreso dificulta plan de Obama para que CIA ceda control drones a Defensa

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El presidente estadounidense, Barack Obama. EFE/Archivo
El presidente estadounidense, Barack Obama. EFE/Archivo

— El Congreso de EE.UU., con un anexo en el plan de gasto aprobado hoy, dificultó el plan del Gobierno de Barack Obama para transferir el control de los aviones militares no tripulados ("drones") de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) al Departamento de Defensa.

El anexo, que los legisladores incorporaron al plan de gasto de un billón de dólares aprobado este jueves por el Senado y ayer por la Cámara de representantes, está clasificado, por lo que el alcance de las restricciones del Congreso al plan de Obama no está claro, informaron los diarios The New York Times y The Washington Post.

No obstante, lo que sí se sabe es que esta medida introducida por los legisladores no impide completamente el plan del Gobierno, que trascendió en marzo del año pasado.

Según explicaron entonces fuentes oficiales, la idea de la Administración Obama es que el programa de los "drones", actualmente clandestino, gane transparencia y se convierta en uno "sujeto a las leyes internacionales de la guerra".

El uso de estos aviones no tripulados para observación, seguimiento y ataque ha suscitado controversia tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

El anexo clasificado, del que por su naturaleza no han trascendido información pormenorizada, podría dejar la puerta abierta a la transferencia del control de los "drones" bajo "determinadas circunstancias" o en el caso de que las Fuerzas Armadas "alcancen determinados estándares en las operaciones de este tipo", aseguraron fuentes cercanas a los legisladores a The New York Times.

Ni la Casa Blanca, ni la CIA, ni la comisión del Senado responsable de esta materia hicieron hoy comentarios sobre este asunto.

El anexo clasificado forma parte del plan de gasto de un billón de dólares que Obama firmará el sábado después de que hoy el Senado le diera luz verde y ayer lo aprobara una amplia mayoría de la Cámara de Representantes, lo que aleja el temor a una nueva parálisis administrativa al menos hasta octubre.