Embajador de EU insta a China a "mejorar su historial" de derechos humanos

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El embajador saliente de EEUU en Pekín, Gary Locke, en la rueda de prensa de despedida que ha ofrecido hoy en la Embajada estadounidense en Pekín (China). EFE
El embajador saliente de EEUU en Pekín, Gary Locke, en la rueda de prensa de despedida que ha ofrecido hoy en la Embajada estadounidense en Pekín (China). EFE

— El embajador saliente de EEUU en Pekín, Gary Locke, instó hoy a China a "mejorar su historial de derechos humanos" y recordó que éstos son "algo más que la mejora de las perspectivas económicas" de la población.

En su última rueda de prensa como embajador en Pekín, Locke, que será reemplazado por el exsenador Max Baucus, indicó que su país sigue con atención el caso del intelectual uigur Ilham Tohti, que ha quedado detenido formalmente y al que las autoridades chinas acusan de "separatismo".

"Estamos muy preocupados por el reciente aumento de detenciones de activistas", señaló el representante estadounidense, quien añadió "creemos que la libertad de expresión es un derecho universal y estamos preocupados por el acoso y las detenciones de personas que participan en la defensa pacífica" de sus ideas.

Según subrayó Locke, "los derechos humanos no son solamente la mejora de las condiciones económicas, de las perspectivas económicas. También son derechos fundamentales, como la libertad de expresión, de reunión con religión".

Por ello, explicó, "llamamos a China a mejorar su historial en este área".

En su intervención, el diplomático, que abandonará Pekín el sábado, pasó revista a sus dos años y medio al frente de la Embajada, en los que vivió incidentes como la petición de asilo en un consulado estadounidense del entonces jefe de la Policía de la ciudad de Chongqing, Wang Lijun, un incidente que "quizá cambió la trayectoria política en China".

Aquel incidente precipitaría la caída en desgracia del exsecretario general del Partido Comunista de China en Chongqing, Bo Xilai, hasta entonces llamado a ocupar uno de los puestos más altos en el régimen del país.

Durante su etapa en el cargo, Locke también negoció el futuro del disidente ciego Chen Guangcheng, quien se refugió en la Embajada estadounidense tras escapar del arresto domiciliario al que estaba sometido, antes de exiliarse en Estados Unidos.

Locke indicó que "el Estado de Derecho es un elemento esencial" para el buen funcionamiento de un país y pidió un "trato más equitativo" para los periodistas extranjeros que trabajan en China, tras varios incidentes de problemas en la renovación de visados o de acoso al informar sobre casos de derechos humanos.

No obstante, expresó también su "optimismo" sobre las relaciones entre las dos potencias mundiales, que hoy día "interactúan" en todos los campos, desde el comercio hasta la cooperación medioambiental.

Así, Locke señaló que los dos países han aumentado su intercambio comercial y las inversiones chinas en EEUU en los últimos dos años han crecido más que los once años anteriores combinados, mientras que "avanza a buen ritmo" la negociación para un tratado bilateral de inversiones.

Al mismo tiempo, los estamentos militares han acordado un nuevo mecanismo para aumentar su comunicación, recordó.

Acerca de las tensiones entre China y Japón, el embajador saliente exhortó a ambas partes a resolver sus disputas de manera diplomática y abstenerse de actos que puedan resultar provocadores.

El Ministerio de Asuntos Exteriores chino respondió poco después a las declaraciones de Locke en materia de derechos humanos, subrayando que el Gobierno de Pekín "se opone firmemente a declaraciones irresponsables sobre los asuntos internos de China, sin importar de quién proceden".

"Esperamos que todos puedan ver el desarrollo chino de forma objetiva, racional e imparcial", añadió la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Hua Chunying, quien subrayó que los derechos humanos "son un importante principio para China a la hora de gobernar".