Columna: Cambio climático quita diversión al verano

Aunque fuera domingo, no debería estarme poniendo sandalias para la playa. Tampoco una camisa hawaiana, unos shorts y un gorro caribeño. No porque fuera a ir a misa, sino porque todavía estamos en invierno.

El clima estaba a 80 grados durante un domingo reciente, lo suficientemente caluroso para desempolvar la hielera, llenarla de bebidas y encender el asador, como si fuera el Cuatro de Julio. El problema es que todavía era febrero.

Soy una persona que fácilmente sufre de frío, tanto que tengo hasta dos chamarras de emergencia en la cajuela del auto, por lo que debería estar contento de que el clima esté tan sabroso en el sur de California. Pero por primera vez en mi vida estoy verdaderamente preocupado por el cambio climático.

La sequía crónica de California y el prospecto de que esto sea lo normal durante los próximos años debería llamarnos la atención a todos. Los que viven en otras partes del país quizá tienen más presente las históricas tormentas de nieve de la costa Este y las que tomaron por sorpresa al sur del país.

Cuando era chico, nos aterrorizaban en la escuela con los hoyos en la capa de ozono que nos protegía de los daños directos de los rayos solares. Nos decían que estos hoyos se debían a la contaminación que mandábamos desde el planeta, y que un día todos tendríamos que tapar nuestro cuerpo con ropa, para evitar el contacto directo con los rayos ultrasolares más dañinos.

Eso aún no sucede, pero los cambios climáticos son cada vez más evidentes.

Por cierto, antes de seguir, sería bueno tomarse un momento para aclarar algo sobre el cambio climático generado por el hombre: no es un tema de discusión si está o no ocurriendo, y si es ocasionado por el hombre. La temperatura global aumentó 1.4 grados Fahrenheit durante los últimos 100 años. Es más, la década de 2000 a 2010 fue la más calurosa desde que se empezó a tomar nota del clima. Y todo se debe a los altos niveles de contaminación de las últimas décadas.

Quizá te preguntes qué tanto puede impactar el aumento de 1.4 grados. Pero los científicos calculan que cada 2 grados de aumento podría resultar en hasta un 15 por ciento menos cosechas de alimentos, lo cual podría afectar el suministro de comida del mundo.

El cambio climático genera que los océanos aumenten de temperatura, que se derritan los glaciares, lo cual genera cambios severos en el clima. Por ejemplo, algunos lugares tendrán épocas más intensas de lluvia o sequía, o podrían experimentar más calor o frío de lo normal.

En otras palabras, las tormentas históricas de nieve en otras partes del país no son un argumento en contra del cambio climático. El problema con ese tema es que muchas veces la ideología política, en donde los derechistas tienden a cuestionar los cambios climáticos, empaña la opinión de muchos.

En estos casos es mejor creerles a los científicos de la NASA, quienes basan sus opiniones en los datos generados por los satélites que monitorean el mundo entero 24 horas del día. O a los expertos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, quienes nos avisan que el próximo domingo la temperatura estará a 80 grados.

Claro, hay muchas cosas que no sabemos sobre el cambio climático, por ejemplo, cómo afectará exactamente a las diferentes áreas del planeta. Tampoco sabemos el impacto que tendrá en la infraestructura de ciudades, carreteras, lugares donde vivimos y en fin, en nuestro estilo de vida en general.

Pero sospecho que éste será quizá el tema más importante que enfrentarán las siguientes generaciones, quizás más trascendental que las guerras políticas, los ataques terroristas y la pobreza, como lo indicó recientemente el secretario de estado, John Kerry.

Mientras tanto mi abrigo de invierno sigue sin usarse en el clóset. El otro día lo cambié de lugar en el clóset, y al revisar sus bolsillos me di cuenta que no lo había usado irónicamente desde febrero de 2013, gracias a un recibo de un restaurante de comida rápida.

Y aunque prefiero el clima caluroso que el frío por cuestiones egoístas, admito que sería mejor sentir un poco de frío en esta época del año.

Por el bien de todos.

 
-

Comentarios

Sea pertinente, respetuoso, honesto, discreto y responsable. Términos completos