Alcalde de Nueva York sufre otro revés en corte por la práctica de cacheos

JUSTICIA BLOOMBERG

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg (i), y el candidato a la alcaldía, el demócrata Bill de Blasio (d), asisten a una ceremonia para conmemorar el duodécimo aniversario del 11-S. EFE/archivo
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg (i), y el candidato a la alcaldía, el demócrata Bill de Blasio (d), asisten a una ceremonia para conmemorar el duodécimo aniversario del 11-S. EFE/archivo

— El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, sufrió hoy otro revés judicial en la corte federal en Manhattan, después de que una jueza rechazó su solicitud de retrasar la puesta en marcha de un supervisor para la policía.

La jueza, que había ordenado nombrar un vigilante para la policía por su práctica de parar y cachear personas, rechazó la solicitud del alcalde por considerar que postergar esa supervisión puede perjudicar a los ciudadanos.

Bloomberg había solicitado a la jueza Shira Scheindlin, que también declaró inconstitucional la práctica conocida como "stop and frisk", que no se nombrara ese supervisor mientras su administración apelaba el fallo que emitió en agosto.

La jueza negó el reclamo al alcalde señalando que el público sufriría si se le permite a la policía continuar con esa práctica, que ha afectado más a latinos y negros sin un supervisor que vigile sus acciones, señala la edición digital del New York Post.

Incluso, en su decisión, el pasado agosto, Scheindlin indicó que los policías, en al menos un precinto, deberían llevar con ellos pequeñas cámaras para documentar las paradas de ciudadanos.

Scheindlin recordó en su fallo de hoy que "una violación a los derechos constitucionales constituye un daño irreparable".

Igualmente destacó que con su fallo emitido en agosto no pone fin a la práctica de la policía, sino que le coloca bajo vigilancia del abogado Peter Zimroth, actualmente miembro de una firma privada y anteriormente fiscal federal, a quien nombró para supervisar que el Departamento de Policía de Nueva York cumpla la Constitución.

En esa decisión, de 195 páginas, la magistrada recordó que entre enero de 2004 y junio de 2012 se produjeron 4,4 millones de registros, un 83 % de los cuales afectaron a negros e hispanos.