Editorial: Maneras de acabar con las fábricas de cachorros

Hay una manera correcta y una manera incorrecta de hacer todo, incluso la elaboración de leyes locales para poner freno a las fábricas de cachorros al prohibir la venta de perros en las tiendas de animales, el mecanismo de distribución primario para estas instalaciones comerciales de cría de perros de gran volumen que activistas de derechos de los animales afirman que a menudo están hacinadas, sucias y plagadas de enfermedades.

Alentados por la Humane Society y otros grupos de defensa de los derechos de los animales, las ciudades de todo el país están aprobando leyes que prohíben la venta al por menor de perros y, en algunos casos, de gatos y otros animales. Best Friends Society dice que 32 ciudades estadounidenses actualmente tienen una prohibición de este tipo, 13 en California, entre ellas Chula Vista, San Diego y Carlsbad. Un proyecto de ley para prohibir las ventas minoristas de mascotas fracasó recientemente en Oceanside, y la prohibición en Carlsbad es una ordenanza temporal solo para dar al consejo más tiempo para refinar una adición permanente a su código municipal.

Apoyamos los esfuerzos para poner freno a las fábricas de cachorros, donde las abismales condiciones y abusos, de hecho, parecen ser tan impactantes como generalizadas. El Departamento de Agricultura se supone que debe regular los criaderos de perros, pero sobre la base de las pruebas no está haciendo un muy buen trabajo. De igual manera, existen varias leyes estatales que regulan las tiendas de mascotas, pero ninguna aborda el asunto de las fábricas de cachorros —conocidas en inglés como puppy mills— más allá de exigir a tiendas de mascotas el “decir en cada jaula de perro donde el perro fue criado/negociado”.

Las tiendas de mascotas a menudo son las víctimas inocentes de la represión. Algunas de ellas en las ciudades que prohíben la ventas de mascotas se han volcado a vender otros productos y servicios para llenar el vacío; un dueño de una tienda de mascotas en Glendale, donde las ventas al por menor de perros también están prohibidas, cambió su giro a hotel y peluquería de perros y desde entonces ha visto un aumento de 30 por ciento en ventas, según un informe de KTVN.

Animamos a las ciudades a seguir el modelo de San Diego, que todavía permite que las tiendas de mascotas vendan perros (y gatos y conejos) en asociación con refugios de animales de la ciudad o del condado, las sociedades humanas, y grupos de rescate sin fines de lucro. Estos animales están en necesidad desesperada de una casa, y la ampliación de oportunidades para que sean adoptados tiene sentido.

En cuanto a las otras dos ordenanzas locales, ambas tienen graves deficiencias. La prohibición de Chula Vista no da a las tiendas de mascotas esa salida y debe ser revisada. Y la ordenanza de “emergencia” de Carlsbad es en sí misma necesita atención urgente. Esa tampoco exime a las tiendas de mascotas que reciben sus animales de refugios. A la que sí exenta es a una tienda de mascotas en el centro comercial Westfield que Janice Hatch, lideresa de San Diego Animal Defense Team, dijo al U-T que tiene una reputación de ser el proveedor más grande de animales de fábricas de cachorros en el Condado de San Diego.

Ese es, precisamente, el tipo de negocio que debe ser objeto de estas prohibiciones de venta de perros.