Amenaza el crossfit a las rodillas

Inicialmente diseñado como un entrenamiento rudo y competitivo para formar parte del cuerpo de bomberos, policías y soldados en Estados Unidos, actualmente el crossfit goza de una popularidad "extrema" en los gimnasios.

Luego de su creación en el 2001, el furor se ha ido contagiando entre algunos deportistas que buscan aumentar su nivel competitivo con un entrenamiento de ejercicios funcionales de alta intensidad e intervalos cortos.

Sólo que en la medida que transcurre el tiempo, se registran mayores casos de lesiones, sobre todo en las rodillas, quizá por la falta prevención de quienes lo practican, así como la débil orientación profesional.

Luis Humberto de León González, traumatólogo y ortopedista, comenta que recientemente le ha tocado atender, en su mayoría, a pacientes con dolor de cuello, espalda y rodilla, generalmente porque comienzan este nuevo programa de una manera impulsiva y sin calentamiento previo.

Si no se procura una buena dirección por personas capacitadas en esta disciplina en boga, las lesiones pueden agravarse y dejar al paciente con la principal secuela que es una articulación dolorosa, en este caso, de la rodilla.

"Estos pacientes generalmente sufren de condromalacia, que es el reblandecimiento de la articulación de los miembros inferiores por un entrenamiento excesivo como lesión a corto plazo, y al tiempo prolongado se presenta un desgaste articular acelerado de acuerdo a la edad, que se llama artrosis".

Por su parte, Carlos Garza Moreno, también traumatólogo y ortopedista, agrega que la rabdomiólisis, una lesión de las fibras musculares por sobreesfuerzo, cuya liberación de hemoglobina al torrente sanguíneo puede llegar a causar afecciones renales como insuficiencia, es una de las más documentadas en Estados Unidos sobre este deporte.

Sin embargo, no se excluyen las lesiones de tipo muscular como desgarros o tirones, indica, de tipo tendinoso o ligamentario, que son los esguinces, o articulares en donde se ubican las lesiones condrales o condromalacia.

"Todavía no hay grandes estudios de lesiones deportivas causadas por el crossfit, quizá porque no se han reportado muchos casos o aún están en observación, pero las primeras que aparecen son las contracturas musculares a nivel de cuadríceps y pantorrilla, que son los músculos que están alrededor de la rodilla, y después se presentan las lesiones de esguinces de rodilla, generalmente por una mala posición y técnica".

Para Garza Moreno, el crossfit es un deporte con un modelo de entrenamiento criticado, ya que no discrimina edad, peso y condición física del deportista.

"Lo que se recomienda es un instructor bien capacitado (...) con esa orientación se libran muchas lesiones", coincide De León.

Estas lesiones pueden ser chicas, medianas o grandes de acuerdo a ciertos factores: si la actividad física es poca antes del entrenamiento; hay sobrepeso, y la edad es arriba de los 30 o 40 años, las fracturas o los esguinces serán más frecuentes.

Entre más jóvenes y mayor preparación, el cuerpo está acondicionado para recibir una actividad como el crossfit.

Pero hay que recordar, advierte, que esta actividad fue diseñada inicialmente para un entrenamiento para policías, soldados y bomberos, no hacia la población en general, y para ingresar a esos oficios se requiere una preparación y evaluación previas, tanto médica como mental, para saber si hay aptitudes, explica.

"Ocasionalmente, el crossfit lo practica gente que tiene poca condición física y gusta de dar un giro a su sedentarismo o sobrepeso, principalmente adolescentes y adultos jóvenes, sin embargo, son los más lastimados. Es recomendable para quienes gustan de un deporte extremo y con acondicionamiento físico previo y fortaleza muscular", sugiere Garza Moreno.

De León González aconseja, para no exponerse con mayor riesgo a sufrir una lesión, realizar un examen de reconocimiento físico con un especialista.

"En el crossfit toma importancia la demanda de las personas que buscan superarse y es un nivel de competencia como en todas las actividades, pero no es con otra persona, sino consigo mismo, y es más intenso porque así fue diseñado, pero siempre lleva un riesgo y es el sobreentrenamiento o un ejercicio mal realizado lo que provoca una lesión", agrega.

Lo primero para evitar las lesiones en la rodilla es el control de peso. Señala que el crossfit está entre las actividades que parcialmente son aeróbicas y principalmente, anaeróbicas, por lo que no hay una quema de calorías tan rápida como correr, nadar o montar bicicleta y sin tanta demanda en las articulaciones.

También es necesario documentar si hay antecedentes cardiacos o hipertensión, porque al momento de hacer un esfuerzo, el cuerpo se expone a una situación extrema.

Antes de iniciar esta disciplina se debe tener una evaluación médica y ya en el programa, el calentamiento previo, una buena técnica, supervisión del profesional, relajación y enfriamiento al final de la rutina.

Lesiones comunes

El desgaste físico de los músculos y articulaciones se va presentando de acuerdo a la edad y se puede acelerar por varios factores: el uso y sobreuso que se le da al cuerpo con actividades mayores a las necesarias, como el ejercicio en cantidades exageradas y posiciones equivocadas, advierte el traumatólogo Luis Humbero De León González.

"Esto va a hacer que la carga sea diferente, y no se realice el movimiento normal de la rodilla, sino una posición más forzada y comienza el desgaste.

"Lo que puede hacer que el paciente de 20 años tenga un desgaste de 30, o el de 40 de 60 años, depende de la intensidad, la frecuencia del entrenamiento, más los factores de sobrepeso, la técnica y enfermedades como diabetes, colesterol alto, fiebre reumática o gota, pero para eso se requiere la evaluación previa, aunque el 80 por ciento de los deportistas no lo hace".

Otra de las lesiones en la rodilla, por un entrenamiento mal dirigido, son las meniscales y se pueden presentar a cualquier edad.

También hay lesiones musculares, ligamentarias, de tendones y de los músculos isquiotibiales, que se presentan por sobreuso al practicar actividades que son intensas, debido a que esos tendones, que son los puntos de apoyo entre el músculo y hueso para poder hacer la movilidad, entran en tensión en la extensión y fricción, lo que causa dolor y una vez que se sufren, si no se guarda reposo, puede ser necesario abandonar la actividad, explica De León.