Pautas para seguir Eurovisión 2013 con faldas y a lo loco

EUROVISIÓN 2013

El comediante Petra Mede (c) interpreta su número durante un ensayo para la 58 edición del Festival de Eurovisión, en el Malmo Arena, en Malmo, Suecia. EFE
El comediante Petra Mede (c) interpreta su número durante un ensayo para la 58 edición del Festival de Eurovisión, en el Malmo Arena, en Malmo, Suecia. EFE

— Un bata que arrastre y que a ser posible brille como una supernova, una silla que aguante el peso y un velo de novia serán los ingredientes necesarios para mimetizarse y disfrutar esta noche como un auténtico "eurofan" del espíritu más bizarro del 58 Festival de Eurovisión, que tendrá lugar en Malmö.

Las razones del extraño atuendo habrá que hallarlas entre las 26 canciones que sonarán hoy, algunas de ellas de gran calidad como la de la francesa Amandine Bourgeais, la primera en actuar, y otras más particulares que barrerán en Twitter, la perversa portería global.

Tras la francesa cantará la moldava Liona Moon. Que su penacho imposible y su falda "elevador" no oculten la calidad de su voz.

Le seguirán el irritante tic de cejas del lituano y, después, Krista Siegfrids, una loca finlandesa que, vestida de novia a lo Cyndi Lauper, defenderá la legalización del matrimonio homosexual con pop animado y beso lésbico final.

Con los pronósticos por los suelos, no está el español El Sueño de Morfeo como para reirse de los hados, pero como para "arrugás" ya están las papas de Canarias, su paisana Raquel del Rosario desafiará la maldición actuando de amarillo como Moliere y descalza como hiciera en 1983 Remedios Amaya, que cerró su participación sin recibir ningún voto.

Pequeño receso para ir al baño, que actúan Bélgica, Estonia y Malta. Regresen si les pone la escasez de tela de la bielorrusa.

Suena entonces la primera favorita de la noche, Rusia, con una balada que recuerda demasiado a Kelly Clarkson.

La alemana Cascada le inyectará energía al espectáculo con la discotequera "Glorious", antes de que Armenia interprete el rock "buenrollista" compuesto por Tony Iommi, de Black Sabbath. Como curiosidad está bien, pero va peor que España en las apuestas, y ya es decir.

No se retiren en el intermedio, que el "sketch" de la intrépida reportera Linda Wudruff merece unas risas.

A la vuelta, la holandesa Anouk demostrará cómo un artista caído en el olvido puede aprovechar la plataforma de Eurovisión para hacerse oír con una nana poco habitual en el festival. Gusta mucho.

El rumano Cezar será "tema del momento" gracias a su batamanta con tres metros de cola, escote hasta el ombligo, cruz al cuello, solapa a lo Drácula, pedrería a mansalva y el mismo truco del elevador de la moldava. ¿Hemos hablado de los agudos de castratti?

Aún con los ojos desorbitados de la sorpresa, llegará la auténtica leyenda de la edición, la británica Bonnie Tyler, con una balada que ha ido creciendo en adeptos, "Believe in me".

A partir de aquí el goteo de candidatos al triunfo será continuo. Suecia, la anfitriona, presenta gran canción y su intérprete lo hace todo bien menos sonreír sin parecer un poseso. De Hungría, no se pierdan al guitarrista.

Llega la gran favorita, Dinamarca, que ha recibido hasta los parabienes de Loreen, no en vano parece el reverso luminoso y popfolk de la sueca. Buena voz, dinámica variable, puesta en escena redonda... Su único hándicap, que ha sido siempre la favorita.

Rondando su puesto estará el guapo azerí Farid Mammadov y su doble metido en una caja, con una balada de las que rinden y a veces sorprenden en Eurovisión.

Mucho más divertido es el conjunto griego. Sustituyan Skap por Koza Mostra y cannabis por alcohol gratis.

Transportada por un gigante aparecerá la bella ucraniana Zlata Ognevich, otra de las favoritas gracias a su poderosa voz y a una fábula musical con tal abundancia de mariposas y unicornios, que Mariah Carey les parecerá punk.

Marco Mengoni, con poco más que su presencia y una típica balada italiana, se ha convertido en el favorito de los periodistas en Malmö. Cuidado con él y con la noruega Margaret Berger, la candidata más peligrosa para Dinamarca, con un tema electrónico en la línea de Björk y Garbage. Lástima de vestido cósmico.

Las canciones a concurso concluyen con Pastora Soler y con Bob Sinclair en sus versiones georgiana e irlandesa, respectivamente. Con el celta bailarán.

Queda lo mejor: los puntos, una actuación impecable de la nueva reina de Eurovisión, Loreen, y la parodia musical sobre los clichés suecos a cargo de la soberbia presentadora Petra Mede y fugaz aparición de Carola. Atentos al ventilador y que disfruten del show.

Javier Herrero.