Propietaria de SD ha desarrollado un nicho atractivo y exitoso

Mayra Velasquez de Leon, president and owner, Organics Unlimited.
Mayra Velasquez de Leon, president and owner, Organics Unlimited.

Mayra Velásquez de León entró en el negocio de sus padres de plantación de plátanos cuando ella era solo una niña de sexto grado. Ella podía hablar inglés -y sus padres no- y necesitaban su ayuda cuando comenzaron a exportar plátanos a San Diego de los estados de Colima y Jalisco en México durante la década de 1970.

Velásquez de León, finalmente comenzó a trabajar tiempo completo para su padre, que había encontrado un nicho en el plátano orgánico.

Cuando su padre se retiró del negocio en el 2000, instó a Velásquez de León y a su esposo, Manuel, a iniciar su propia empresa en San Diego, y así fundó Organics Unlimited.

Su marido supervisa el suministro mientras que ella se encarga de las ventas.

Velásquez de León comenzó vendiendo unas cuantas cajas de plátanos, pero el negocio creció rápidamente, duplicando las ventas en el primer par de años. “La gente confió en nosotros porque estábamos muy bien reconocidos en la industria del plátano orgánico”, dijo.

Hoy en día, con ingresos de más de 10 millones de dólares, Organics Unlimited es un pez grande en un estanque que sigue siendo bastante pequeño, ya que no hay muchos empresarios en el nicho.

Distribuye plátanos rojos, Cavendish, pencas y cocos todo el año bajo la marca Organics Unlimited, así como bajo la marca GROW. Sus siglas significan en español “incrementar recursos y oportunidades para los trabajadores”, lo que añade un recargo de 60 centavos de dólar por caja de fruta para financiar un programa que mejora el estilo de vida de los trabajadores en las regiones de cultivo. Su empresa vende a distribuidores al por mayor y su base de clientes se ha ampliado ahora para incluir a las grandes tiendas minoristas que manejan productos orgánicos: Ralphs, Food for Less, Whole Foods. Ella también comenzó a venderle a Chiquita, pero utilizan su propio sello.

Velásquez de León habló con el U-T San Diego sobre sus operaciones y los desafíos que vienen con el paquete.

P: ¿Qué tan grande es tu centro de distribución aquí y cuánta producción manejas en promedio?

R: Nuestro almacén es de 25 mil pies cuadrados. No es enorme, pero manejamos grandes volúmenes, unos 45 camiones al mes. Una carga es de 960 cajas de plátanos y caja es de 40 libras.

Circulamos rápidamente el producto porque ya se vendió para cuando llegó. El producto que recibimos aquí es a tan solo a cuatro días después de la cosecha, por lo que es fresco. Tenemos un programa de logística y tráfico que ayuda. Recibimos producto en Tijuana, lo ponemos en un camión norteamericano, cruza la frontera, llega a nuestro almacén y nuestro cliente lo recoge. El proceso se da entre las 48 horas.

P: ¿Envías el producto por camión a tu clientes?

R: No hacemos fletes en absoluto. Estamos en el negocio del plátano, nada más. El cliente tiene sus propios camiones o hace los arreglos para el flete. Cuando se trata de venta al por mayor, la mayoría de los distribuidores tienen sus propios camiones. Eso me ayuda a concentrarme en lo que hacemos mejor: vender y cultivar plátanos. Manejamos la empresa con un personal reducido, siete empleados aquí y tres en Tijuana.

P: ¿Eres dueña de tus propios ranchos o contratas proveedores?

R: Tenemos contratos con productores en Ecuador y México. Lo hacemos todo por ellos desde la certificación hasta el envío. Pero siempre hay algunos problemas: gente tratando de tomar ventaja de los precios y del mercado, por lo que hace cinco años pensamos en que si nos convertíamos en productores, tendríamos control sobre parte de la cadena. También queríamos asegurarnos que la gente podría comprar plátanos orgánicos a precios razonables. Ha funcionado muy bien. También nos convierte en la cuarta generación de productores de plátano.

P: ¿Por qué tu nicho de mercado de plátanos está tan despoblado?

R: Es muy difícil el manejo de plátanos, aunque no lo creas. Son muy sensibles a la temperatura. Hay muchos factores que intervienen en la maduración y distribución de plátanos. Hoy en día, tu puedes comparar un plátano regular a uno orgánico y se ve casi igual. Antes, el plátano convencional era muy bonito, mientras que los orgánicos se veían feos, pero ya no, por lo que hemos mejorado mucho en términos de calidad, de lo contrario no estaríamos vendiéndole a Chiquita. Por lo tanto, se basa en la calidad, precio y servicio.

P: ¿Cuáles son algunos de los retos en el mercado hoy en día?

R: Competir con los grandes: Dole, Del Monte, Chiquita. “Eso es un gran reto. No tenemos centros de distribución en todo EU, pero sí le damos servicios a otros lugares, enviamos de Colima a Texas, de San Diego a Vancouver y directamente de México a Japón. El desafío más grande es el clima, que juega un papel muy importante.

P: ¿A quién le vendes? ¿Cómo encuentras compradores en lugares como Japón?

R: Nosotros le vendemos a distribuidores mayoristas y nuestra base de clientes se ha ampliado ahora para incluir a las grandes tiendas minoristas que manejan productos orgánicos: Ralphs, Food for Less, Whole Foods. También hemos empezado a venderle a Chiquita, pero utilizan su propio sello.

El distribuidor japonés estaba buscando un productor de plátano y nos encontraron a nosotros. Ha funcionado de esa manera: la gente nos busca. No hacemos mucha promoción, excepto por el periódico de la industria y nuestro sitio de internet. Pero la gente ha oído hablar de nosotros porque tenemos reconocimiento de marca.

P: ¿Cuáles son algunas de las lecciones aprendidas en todos los años en este campo?

R: Que una mujer puede tener éxito en el negocio de las frutas. Tienes que asegurarte que cada vez que llegue una oportunidad, la tomes. Estuvimos allí en el momento adecuado, sabíamos cómo funcionaba el negocio, nos abrimos y nos convertimos en una fuente confiable para los plátanos orgánicos. A pesar de que existen muchos desafíos en el negocio, también hay recompensas.

Padma Nagappan es una escritora independiente de San Diego.

Organics Unlimited

Quién: Mayra Velásquez de León, presidenta y propietaria

Qué: Cultivo y distribución de plátanos orgánicos

Ventas: Más de 10 millones de dólares

Clientes: Mayoristas, minoristas como Whole Foods y Jimbo’s.

Almacén: Otay Mesa

Ranchos: México, Ecuador

¿Qué te gustaría que la gente supiera acerca de los productos orgánicos: Que lo orgánico no es solo una etiqueta. Ayuda al medio ambiente, promueve la vida saludable y no hay suficiente conciencia sobre esto, aunque está creciendo.

¿Tú misma compras orgánico? “En la medida de lo posible, sí. Pero no mis propios plátanos, ya que llegan sin madurar, por lo que mi padre me envía un suministro personal de plátanos maduros orgánicos”.

 
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