RSF exige esclarecer el asesinato del periodista mexicano Alberto López Bello

MÉXICO PERIODISTA

Fotografía facilitada por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), que invitó a los turistas con destino a México a que se informen sobre el "infierno" existente para la prensa en el país. EFE/Archivo
Fotografía facilitada por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), que invitó a los turistas con destino a México a que se informen sobre el "infierno" existente para la prensa en el país. EFE/Archivo

— Reporteros Sin Fronteras (RSF) pide que se determine "rápidamente" el móvil del crimen cometido contra el periodista Alberto López Bello, hallado muerto ayer en Trinidad de Viguera, ciudad mexicana al noroeste de Oaxaca.

López Bello, de 28 años, trabajaba en la sección policiaca del diario "El Imparcial" y había publicado recientemente algunos artículos sobre la venta de droga en Oaxaca, capital del estado sureño que lleva el mismo nombre.

El cuerpo del comunicador fue encontrado junto al del agente Alejandro Franco Rojas miembro del área de inteligencia de la policía municipal de Oaxaca con el que López Bello fue sido visto por última vez unas horas antes en un bar del centro de la ciudad.

Ambos cadáveres tenían rastros de golpes y de impactos de bala y no se encontró ningún mensaje de los autores del homicidio.

El pasado 18 de mayo, López Bello fue detenido junto con su colega Jacobo López por haber fotografiado una narcomanta, supuestamente colocada por un grupo criminal. Además, ya había recibido amenazas anteriormente debido a su trabajo.

RSF reconoció el "valor" de la dirección de "El Imparcial", que ha ratificado su compromiso de seguir informando "a pesar de las intimidaciones y de las tragedias a las que se enfrenta con frecuencia".

El 8 de octubre de 2007 dos hombres atacaron el vehículo que transportaba los ejemplares del diario y mataron a balazos a tres vendedores.

La dirección de "El Imparcial" atribuyó este ataque a los narcotraficantes y lo consideró una represalia por la información que publica el periódico.

México ocupa actualmente, junto con Brasil, el puesto de país más mortífero del continente americano para la profesión periodística.

En la última década han sido asesinados 88 comunicadores mexicanos, 17 se encuentran desaparecidos y 26 fuera de su región o en el exilio.