Djokovic pone a prueba de nuevo las expectativas de Ferrer

TENIS ABIERTO AUSTRALIA

Fotografía facilitada por la organización Tennis Australia, que muestra al tenista español David Ferrer, durante su visita hoy al Centro Nacional de Tenis en Melbourne, Australia. EFE
Fotografía facilitada por la organización Tennis Australia, que muestra al tenista español David Ferrer, durante su visita hoy al Centro Nacional de Tenis en Melbourne, Australia. EFE

— Las ambiciones del número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, pretendiente al tercer triunfo consecutivo en su tercer Abierto de Australia, pone a prueba las expectativas del español David Ferrer, de nuevo aspirante a dar el salto por primera vez a la final de un Grand Slam.

Ferrer, que saldrá de Melburne con el cartel de número cuatro del mundo en el bolsillo, afronta el jueves, desde las 09.30 hora CET (8.30 GMT), su quinto intento por dar el salto de calidad y ganar la repercusión que tanto ha buscado a lo largo de su carrera.

El tenista alicantino ya está en donde debía llegar. Entre los cuatro mejores del primer 'major' del curso. No suele decepcionar Ferrer, que pasada la treintena aún suspira por engrandecer un palmarés recompensado con 19 títulos.

El curso pasado ganó en París su primer Masters 1000. Ahora el salto es mayor. Una final de un grande. Se quedó a medio camino el pasado año en dos ocasiones, en el Abierto de Estados Unidos, donde perdió con Djokovic, y en Roland Garros, derrotado por Rafael Nadal.

También lo intentó en Australia, precisamente, hace dos cursos. Cayó frente el británico Andy Murray. Y previamente, la primera vez, también en Nueva York, en el 2007, superado por Djokovic. Siempre un gigante se interpuso en su camino.

De nuevo Djokovic en Melbourne. El número uno del mundo que pretende hacer historia con la conquista de su tercer Abierto de Australia seguido y engrosar su relación de Grands Slam para aproximarse a los mejores de la historia.

Solo cinco de los catorce duelos previos que hasta ahora han mantenido han acabado del lado del español. Dos de ellos fueron en los torneos de Maestros. Las otras tres en tierra. Siempre que algo notable estaba en juego la victoria no se le escapó al número uno del mundo.

"Es el número uno. Está un escalón por encima de los demás. En las últimas ocasiones siempre me ha sacado de la pista", dijo Ferrer del serbio.

Las tres últimas ocasiones que han jugado ha sido Djokovic el que ganó el partido. En el Abierto de Australia del pasado año, en cuartos de final. En el Masters 1000 de Miami. Y la más reciente, la semifinal del Abierto de Estados Unidos. En esta ocasión, Ferrer llevó el partido a cuatro sets. Pero no alcanzó la final.

"Es un gran jugador. No da tregua en la pista y no vuelve la cara a ninguna pelota. Siempre obliga al máximo a su rival. Es un adversario rocoso", indicó Djokovic de Ferrer, que ya ha ganado este año su primer torneo, en Auckland.

Ferrer sufrió ante su compatriota Nicolás Almagro para llegar a semifinales. Fue el murciano el único que le llevó a cinco sets. Previamente, dejó en el camino al japonés Kei Nishikori, al chipriota Marcos Baghdatis, al estadounidense Tim Smyczek y al belga Olivier Rochus.

Djokovic tuvo en el suizo Stanislas Wawrinka a su gran amenaza. Fue en el partido de octavos de final, que tuvo que resolver en cinco agónicos sets. Después, ganó en cuatro al checo Tomas Berdych en cuartos.

Previamente, transitó tranquilo en los duelos ante el francés Paul Henri Mathieu, en primera ronda, el estadounidense Ryan Harrison, en segunda y el checo Radek Stepanek en tercera ronda.