Segunda oportunidad para contrabandistas de personas

En los últimos dos años, un programa pionero impulsado por la corte federal de San Diego ha implementado un enfoque diferente para tratar de resolver uno de los delitos más comunes de la frontera: el contrabando de personas.

Bajo este nuevo enfoque, los contrabandistas que llevan poco tiempo en el negocio ilegal de tráfico de personas a Estados Unidos, y que no han realizado actos violentos, tienen la opción de participar en el llamado Programa de Desvío. Para ello, deben antes declararse culpables del cargo de contrabando de personas.

Una vez declarándose culpables, dicha declaración de culpabilidad se coloca en espera y en lugar de ser enviados a prisión, los acusados que cumplen con los requisitos inician su programa de desvío. El programa dura al menos un año e incluye consejería, ayuda para la búsqueda de empleo y educación, todo lo cual es obligatorio.

Durante ese tiempo, los participantes son monitoreados de cerca por la unidad de Servicios Previos al Juicio de los tribunales, por los fiscales de la Oficina del Fiscal de EU y por el tribunal federal.

Los participantes se presentan a corte cada dos semanas para que su progreso sea evaluado. Además, reciben tratamiento para eliminar la adicción a las drogas y consejería o programas de salud mental, según lo que se considere necesario.

También están obligados a conseguir un trabajo y estudiar hasta obtener su diploma de preparatoria o un GED, si no lo tienen.

Si después de un año no han cometido ningún delito que haya requerido su detención, y han cumplido con todos los requisitos del programa, los participantes se gradúan.

El cargo de delito grave se borra de su expediente y nunca aparecerá en su historial.

Los que fracasan reciben todo el peso de la ley. Se les procesa por el caso original y cualquier nuevo delito y se le manda a la cárcel.

Iniciado en noviembre del 2010, hasta ahora parece que el programa está funcionando. De los 227 participantes, 212 se han graduado, lo que significa una tasa de éxito del 93 por ciento, según la Oficina del Fiscal de EU.

Gracias a este programa, aproximadamente 4 millones de dólares se han ahorrado en gastos de corte y costos que se habrían tenido que cubrir si los acusados hubieran sido encarcelados, afirmó la Oficina.

El programa es un esfuerzo conjunto entre la Oficina del Fiscal de EU, el Tribunal y un abogado defensor local que se ocupa de los casos. La elegibilidad para el programa de desviación es determinada por los fiscales, que examinan los arrestos para decidir si los acusados son candidatos potenciales.

Todos los participantes deben ser ciudadanos estadounidenses. En general, los participantes fueron detenidos tratando de pasar de contrabando un pequeño número de inmigrantes y no están involucrados con una banda organizada de contrabando, dijo el asistente del Fiscal de EU Michael Wheat.

Otros factores incluyen la manera en que los contrabandistas estaban ocultando a las personas, por ejemplo si fue en un compartimiento secreto en su vehículo, o si el acusado trató de huir y provocó una persecución a alta velocidad.

“Estamos buscando los casos que no tienen mayores agravantes ni actos atroces, casos en los que no se puso a nadie en peligro”, dijo Wheat.

Desviar a algunos acusados a este programa significa no gastar en su encarcelamiento y significa liberar más recursos policíacos que pueden dirigir sus esfuerzos a detener a las redes de contrabando a gran escala, dijo.

Nancee Schwartz, el abogado defensor que representa a los acusados, dijo que algunas personas en el programa nunca antes habían tratado de contrabandear personas y lo hicieron porque necesitaba el dinero. Otros son adictos a las drogas o personas que padecen otros problemas que pueden ser abordados a través de la consejería y otros servicios en el programa de desvío.

“Tienen que participar en la consejería de salud mental o programas de control de adicciones. A veces se les dice que tienen que alejarse de su familia, cuando es la misma familia la que es una mala influencia “, dijo Schwartz.

Algunos fracasan, ya sea porque cometen un nuevo delito, o porque no cumplen con los términos del programa, o por otras razones. Cuando lo hacen, sus declaraciones de culpabilidad entran en vigor y son sentenciados.

Pero los que logran graduarse tienen la oportunidad única de borrar un delito grave de su expediente, si eso no ocurriera, los antecedentes penales pueden afectar la capacidad para conseguir un trabajo, votar y hacer otras cosas. A diferencia del sistema judicial estatal, que permite borrar el historial de delitos graves en determinadas circunstancias, no existe un proceso similar en los tribunales federales, dijo Schwartz.

La fiscal de EU Laura Duffy, bajo cuyo mandato se inició el programa, dijo en un comunicado de prensa que se ha demostrado que el programa de desviación puede funcionar.

“Este programa regresa a los acusados al buen camino, obligándolos a continuar su educación y a obtener un empleo, sin más problemas con la policía”, dijo.