EU y México por abrir estaciones de inspección conjuntas


Afuera de la estación de inspección aduanal prevista para Tijuana cerca del cruce fronterizo de Otay Mesa y que estaría integrada por personal estadounidense y mexicano. Sandra Dibble • U-T
Afuera de la estación de inspección aduanal prevista para Tijuana cerca del cruce fronterizo de Otay Mesa y que estaría integrada por personal estadounidense y mexicano. Sandra Dibble • U-T

Las autoridades de México y Estados Unidos se están preparando para la apertura de una oficina de inspección aduanal en Tijuana que permitirá a los funcionarios de Estados Unidos por primera vez examinar los envíos comerciales en territorio mexicano antes de llegar a la frontera.

La instalación, construida por el gobierno federal mexicano, tendría funcionarios de ambos países operando desde el mismo complejo cerca del cruce fronterizo de Otay Mesa. El objetivo del programa piloto es acelerar el procesamiento de ciertas frutas y verduras y así mejorar la rentabilidad de los comercios.

Los visitantes que han recorrido la instalación, ubicada junto al cerco fronterizo, dijeron que incluye un laboratorio, cuartos fríos y equipo de inspección avanzada. Se les ha dicho que los oficiales de Aduana y Protección Fronteriza de Estados Unidos entrarán y saldrán directamente de Estados Unidos a través de una ruta segura. También dijeron que el sitio está listo para operar una vez que Enrique Peña Nieto, el nuevo presidente de México, y el gobierno de Obama den el visto bueno definitivo.

Las autoridades federales estadounidenses se han abstenido de hacer comentarios públicos sobre el proyecto, diciendo que el protocolo dicta hacer un anuncio conjunto con sus contrapartes mexicanas. No se pudo contactar a las autoridades mexicanas esta semana.

Uno de los objetivos principales de la instalación es reducir los tiempos de espera en la frontera a los camiones comerciales que ingresan desde México a través de Otay Mesa, donde el proceso de inspección puede tardar horas. Después de Laredo y El Paso, Texas, Otay Mesa es el tercer puerto de entrada comercial más transitado en la frontera México-Estados Unidos. De enero a octubre del año pasado, más de 40 mil millones de dólares en mercancía arribaron por Otay, según los datos del censo de Estados Unidos analizados por WorldCity en Florida, una compañía que monitorea las tendencias de importación y exportación.

El objetivo es “promover el despeje eficiente del creciente volumen comercial entre Estados Unidos y México”, según una declaración conjunta del Servicio de Administración Tributaria de México y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

La estación de revisión prevista se pondría en marcha como programa voluntario de 180 días limitado a inspecciones de mercancías perecederas que se transportan en dirección norte y que son especialmente sensibles al tiempo. Estas mercancías incluyen fresas, tomates, pepinos y otras verduras aprobadas bajo el Programa Nacional de Liberación Agrícola de Aduanas y Protección Fronteriza, que busca acelerar la inspección de mercancías de alto volumen y bajo riesgo. “Es una gran oportunidad para ampliar los puertos de entrada sin estar limitados a un área en particular donde se encuentre la frontera”, dijo Alejandra Mier y Terán, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Otay Mesa.

Algunos grupos comerciales esperan que el proyecto eventualmente se amplíe para incluir productos no perecederos, tales como dispositivos médicos y electrónicos de consumo.

“La pre-inspección puede reducir en gran medida tanto los tiempos de espera para el cruce de cargas así como ayudar a reducir la contaminación del aire y el consumo de combustible de los camiones parados en la frontera”, dijo el James Clark, director de la Coalición de la Frontera Inteligente San Diego-Tijuana.

El programa de Otay Mesa corresponde a una de tres instalaciones de pre-inspección piloto que se contemplan operar a lo largo de la frontera Estados Unidos-México. La segunda se ubicaría en Texas en el Aeropuerto Internacional de Laredo, donde los agentes aduanales mexicanos tendrían autoridad para inspeccionar envíos aéreos con destino a México de componentes utilizados en la manufactura de automóviles y aeronáutica. El plan es abrirla al mismo tiempo que la estación de Otay Mesa.

“Todos los ojos están puestos en Otay Mesa y Laredo para arrancar con esto”, dijo Nelson Balido, presidente de la Alianza de Comercio Fronterizo con base en San Antonio. “En mi opinión, es la estación de inspección aduanal del futuro”.

La tercera instalación de pre-inspección propuesta tendría a funcionarios de aduanas estadounidenses trabajando al oeste de Ciudad Juárez en el complejo de la maquiladora de propiedad taiwanesa Foxconn, cerca del puerto de entrada de Santa Teresa, Nuevo México.

Los acuerdos han involucrado complejas negociaciones entre México y Estados Unidos, incluyendo el refrendo de muchos organismos de ambas partes y las aportaciones del sindicato que representa a los trabajadores de Aduanas y Protección Fronteriza. Los dos gobiernos han abordado preguntas sensibles sobre seguridad, tales como si los funcionarios estadounidenses y mexicanos portarían armas mientras se desempeñan en suelo extranjero.

Rudy Camacho, un ex director de aduanas en San Diego, dijo que las instalaciones de pre-inspección comercial en la frontera Estados Unidos -México han sido discutidas durante años, “pero no había voluntad”.

La nueva instalación de Otay Mesa, ubicada en donde antes se encontraba la planta Pioneer, “es una operación de clase”, dijo Camacho, quien ahora dirige una firma de consultoría en San Diego. La clave para lograr que suficientes cargadores se integren al proyecto es reducir significativamente los tiempos de espera, agregó. “Si no se está reduciendo ese tiempo, no se le está dando un valor agregado”.

El expresidente de México, Felipe Calderón, aplaudió el plan de Otay Mesa durante una visita a Tijuana en octubre. “Esto va a ser un parteaguas que facilitará y acelerará el comercio y la competitividad binacional”, dijo.

Pero el proyecto cuenta con sus escépticos, entre ellos Alfonso Esquer, jefe de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga, sede Tijuana. El horario tan temprano que tendría el centro de inspección, de 7 a 11 a.m., impediría que muchos exportadores participen, dijo.

Entre los que esperan beneficiarse es una empresa con sede en Watsonville, Driscoll, que importa bayas mexicanas a Estados Unidos.

La instalación “tendrá el mejor equipo posible”, dijo Arazeli Penilla, especialista en cumplimiento aduanal de esa empresa en San Diego. Esto incluye microscopios 3D que se enlazarían a las computadoras y permitirán a entomólogos identificar rápida y remotamente los insectos en frutas y verduras en un cargamento.

Si un cargamento es seleccionado para inspección por los agentes aduanales mexicanos, los inspectores estadounidenses podrían llevar a cabo su propia revisión al mismo tiempo.

“No se tendría que descargar el cargamento dos veces”, dijo Penilla. “Es un gran paso”.