Filme muestra el karma de los narcos

El Cartel de los Sapos", el libro testimonial del ex narco Andrés López López, cuya exitosa adaptación a la pantalla chica él mismo ya había protagonizado.

Manolo Cardona.
Manolo Cardona. — Agencia Reforma

MÉXICO, DF — Los criminales que se adentran en el mundo del narcotráfico sólo tienen tres destinos posibles, dice el colombiano Manolo Cardona: la muerte, la cárcel o una vida de persecución y soledad.

Para dejar claro ese mensaje, el famoso actor y productor colombiano decidió llevar al cine "El Cartel de los Sapos", el libro testimonial del ex narco Andrés López López, cuya exitosa adaptación a la pantalla chica él mismo ya había protagonizado.

"Aquí no hacemos héroes a este tipo de personajes. Todos los que vean la película se darán cuenta de lo que les espera a estas personas. Queremos decirle a las nuevas generaciones, también, que hay otros caminos posibles, rectos, en la vida", consideró en charla el histrión, de 35 años.

Dirigido por Carlos Moreno (Perro Come Perro), el largometraje El Cartel de los Sapos, que se estrenará este viernes en salas mexicanas, traza el ascenso a la gloria criminal y el descenso a los infiernos de Martín el "Fresita" (Cardona), en la Colombia de los 90.

La guerra entre carteles está a la alza, la sangre por doquier y proliferan los "sapos" o soplones, que acuerdan con la DEA reducción de penas por fungir como informadores.

Además de Cardona, aparecen Juana Acosta como el amor de Martín, Diego Cadavid como su amigo de infancia, Adriana Barraza como su abuela y Saúl Lisazo como un militar corrupto.

Pedro Armendáriz Jr., en una de las últimas interpretaciones de su carrera, y Kuno Becker encarnan a un par de narcos mexicanos, intermediarios del negocio de los colombianos con el mercado estadounidense.

"Es interesante interpretar a un personaje así", dijo Kuno. "Mi personaje es humano, no es malo malo, no es negro, sólo tiene una escala de valores distinta. Creo que ningún villano, matón, narco, piensa que es malo. Cada quien piensa que tiene sus razones para comportarse como es".

El Cartel de los Sapos, postulación colombiana al Óscar a Mejor Película Extranjera, fue un proyecto de grandes proporciones tanto por su elenco como por sus locaciones.

La producción, a cargo de la compañía 11:11 de Manolo, rodó en lugares como el DF, Tijuana, Bogotá, Cali, Miami, Los Ángeles y Nueva York, para reflejar la ruta de la droga.

De acuerdo con Cadavid, el público en Latinoamérica ha abrazado tanto la serie como este largometraje sí porque es un lienzo de la actualidad política de muchas latitudes, pero también por la manera en que representa a los delincuentes.

"Queríamos romper con el cliché del bandido típico. En las reuniones, yo decía que yo, por ejemplo, conozco muchos traquetos (narcos), y todos son muy divertidos, pero en realidad están muy solos", expresó el actor.

Incluso, Julián Arango señaló que su personaje, el "Guadaña", que es el Sancho Panza de un capo, es indescifrable.

"Nunca sabes si te va a sacar una pistola o te va a dar un abrazo. Es un hombre muy complejo", comentó.

Tanto el producto para la televisión como el del cine, dijo Cardona, fueron hechos como un gesto de responsabilidad histórica con el pasado de Colombia, que ahora parece repetirse en sitios como México.

"La guerra de los cárteles me tocó a mí muy de cerca cuando tenía 14 o 15 años en Cali, desde el lado de las víctimas. Ahora, desde el lado de los delincuentes, tratamos de contar los sucesos y entender su universo".

ASÍ LO DIJO

"En la película 'El Cartel de los Sapos' no nos extendemos en las historias, vamos a la cruda trama. Los personajes son más intensos, viscerales. Tiene una gran calidad en producción. A todo aquel que no ha visto la serie, le digo que vea la película y si quiere se quede sólo con ella".

Diego Cadavid, actor