Albergue en Tijuana recibe a inmigrantes deportados con sida

Yessica Cienfuegos, de 37 años, una paciente con sida,es atendida por otro paciente que también es cuidador.
Yessica Cienfuegos, de 37 años, una paciente con sida,es atendida por otro paciente que también es cuidador. — Agencia Reforma

County Health Services Complex

3851 Rosecrans St.

San Diego, CA 92110

(619) 296-2120

Esta clínica tiene nuevo horario:

Lunes, Martes y Miércoles: 7:30 a.m. - 4:30 p.m.

Jueves: 10 a.m. - 4 p.m.

Viernes: 7:30 a.m. - 4 p.m.

Public Health Center

5202 University Ave.

San Diego, CA 92105

(619) 229-5400

Martes: 1 p.m. - 7 p.m.

Viernes: 10 a.m. - 4 p.m.

San Diego LGBT Community Center

3909 Centre Street

San Diego, CA 92103

(619) 692-2077

ALBERGUE LAS MEMORIAS

Carretera Antigua Tecate Manzana 63 Lote 23, La Morita Primera Sección, 22200 Tijuana, Baja California.

El albergue Las Memorias ubicado al este de la ciudad de Tijuana, se ha convertido en un auténtico oasis para inmigrantes deportados que padecen el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Decenas llegaron sin un techo y sin posibilidad alguna de tratar su enfermedad, y ahora han encontrado una esperanza de vida en el único centro de atención de este tipo en todo el estado de Baja California.

Desde su inicio hace 14 años, el albergue ha recibido alrededor de 2 mil 250 personas víctimas de adicciones y portadoras de esta enfermedad. Algunos no logran recuperarse, y es en honor a ellos, que Las Memorias lleva su nombre.

Actualmente, se atiende a 90 pacientes, de los cuales, cerca de la mitad llegaron deportados de los Estados Unidos.

Un estudio de la Universidad de California San Diego (UCSD), detalla que las personas deportadas de Estados Unidos a México con alguna adicción, tienen cuatro veces más posibilidades de contraer VIH.

José Antonio Granillo, director de Las Memorias, señaló que tomó el reto de abrir este albergue hace más de diez años, cuando se percató de que no existía un lugar que tratara a pacientes de VIH.

“Los albergues los rechazaban en cuanto escuchaban que tenían la enfermedad”, recuerda. “Es muy triste ver como algunas personas mueren abandonados en picaderos o en las calles, sin haber sido atendidos con dignidad”.

El centro ofrece transporte a instituciones de salud en Tijuana, medicamentos, talleres informativos, pero sobre todo, actividades o trabajo donde sus pacientes pueden encontrar una motivación para salir adelante.

De acuerdo con Granillo, las adicciones a la droga o el alcohol son factores de riesgo para contraer el VIH-sida, ya sea porque deriva en encuentros sexuales sin protección o por el uso compartido de agujas o jeringas. Dentro del albergue, cerca del 90 por ciento son tratados por este tipo de vicios.

Asimismo, señaló que la gran mayoría encuentra motivación para salir adelante y dejar las adicciones e inclusive, ahora se encuentran en algún tipo de empleo.

Virginia Loera Flores, de 35 años, fue deportada a México tras vivir la mitad de su vida en los Estados Unidos.

Sola, sin un lugar donde vivir, la mexicana cayó en los vicios, convirtiéndose en una adicta a las drogas. Vivió muchos años deambulando por las calles de Tijuana y posteriormente, contrajo VIH.

En Las Memorias, ha encontrado refugio y una segunda oportunidad.

“Aquí encontré una familia”, comenta. “El trato es muy bueno, antes yo no sabía que había medicamentos para el VIH”.

Los pasillos del albergue encierran más historias de superación.

Juan Manuel Gutiérrez, de 36 años, fue deportado recientemente de San Diego. Llegó a Tijuana, ya con la enfermedad e inclusive, en Estados Unidos no le daban mucha esperanza de vida.

“Decían que no iba a pasar ni dos meses, le dijeron a mi hermana y mis sobrinas que me llevaran a su casa para pasar mis últimos días”, narró.

Tras vivir cerca de 17 años en Chula Vista, llegó a Tijuana con el eco de las últimas palabras que le dieron en un hospital norteamericano, pero fue precisamente a su llegada al albergue que volvió a creer que podía vivir a pesar de su enfermedad.

“He aprendido que es como cualquier enfermedad, que si sé me cuidar puedo vivir tranquilamente”.

Por otra parte, lamentó que actualmente, todavía exista mucha discriminación hacia los pacientes con VIH-sida.

“A uno lo miran diferente, es triste pero hay mucha desinformación”.

Tijuana reportó 102 nuevos casos de VIH en 2012 (hasta principios de diciembre), según datos de la Secretaría de Salud en Baja California.

En el otro lado de la frontera, el Condado de San Diego registra 213 nuevos casos de la enfermedad de los cuales, el 26 por ciento son hispanos, según datos de la Agencia de Salud y Servicios Humanos (HHSA, por sus siglas en inglés). Estadísticas de la dependencia estiman que hay alrededor de 3200 personas con esta enfermedad y lo desconocen.

El Condado de San Diego realiza exámenes gratuitos y confidenciales a través de sus clínicas comunitarias y dan servicio en español.

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