Hombre será juzgado por la muerte de su joven esposa

Armando Gabriel Pérez after his arrest in Mexico.
Armando Gabriel Pérez after his arrest in Mexico. Frontera

Un hombre acusado de apuñalar a muerte a su exesposa de 19 años en un baño de San Diego City Collegeserá juzgado por el cargo de asesinato.

Armando Gabriel Pérez, de 39 años, también enfrenta una acusación de circunstancia especial de acecho en relación con la muerte de Diana González. A causa de la acusación, Pérez se enfrenta a una posible sentencia de cadena perpetua sin libertad condicional si es declarado culpable.

Al final de una audiencia de dos días, el juez del Tribunal Superior de San Diego Robert O’Neill determinó que los fiscales habían presentado pruebas suficientes para que el caso se fuera a juicio.

Pérez fue detenido en febrero del 2012 en Tijuana, mucho después de haber sido acusado de matar a González, la madre de su hija pequeña.

González había estado tomando clases nocturnas en el colegio comunitario de San Diego cuando fue atacada. Su cuerpo fue encontrado el 12 de octubre de 2010, en un baño de hombres.

El doctor Craig Nelson, un examinador médico adjunto que realizó la autopsia, declaró que el cuerpo de González tenía múltiples heridas de filo con fuerza, incluyendo un cúmulo de cuatro heridas de arma blanca en el lado derecho del cuello.

Muchas otras heridas de arma blanca y cortes estaban en su cuerpo y una palabra vulgar fue grabada con un arma de filo en la parte posterior de González.

Varios de los miembros de su familia testificaron, incluyendo su madre, su hermana y su padre. Los tres hablaron de un incidente previo en septiembre del 2010, cuando González no volvió a casa por unos días.

Se informó a la policía que Pérez la había secuestrado y atacado, y ella obtuvo una orden de restricción temporal en contra de él. Se le entregó la orden estando en la cárcel, pero fue liberado cuando la Oficina del Fiscal de Distrito no presentó cargos.

La fiscal de distrito Bonnie Dumanis ha dicho que su oficina carecía de pruebas más allá de toda duda razonable para presentar un caso.

José González testificó el pasado miércoles que se dirigía a la escuela la noche del 12 de octubre de 2010 a recoger a su hija, pero se preocupó cuando no pudo encontrarla. Llamó a su celular, pero ella no respondió.

Cuando llamó de nuevo, oyó una discusión en el teléfono y la voz de un hombre gritando improperios.

“¿Qué pensaste?” Preguntó la fiscal Teresa Santana ante el tribunal.

“Lo peor”, dijo.

La familia trató de alertar a la seguridad del campus y contactaron a la policía. Unas horas más tarde se les dijo que Diana González había muerto. La Oficina del Fiscal de Distrito accedió a no pedir la pena de muerte contra Pérez para que México lo extraditara.