Piden cautela y participación para una reforma migratoria

Piden cautela y participación para una reforma migratoria

La señora María Hernández  con su hija, Diana Quintero.
La señora María Hernández con su hija, Diana Quintero. — Manuel Ocaño • Enlace

Vecinos de San Diego alertaron ante posibles fraudes de personas sin escrúpulos que desde ahora han comenzado a anunciar servicios en trámites de inmigración sin que haya ningún avance todavía para una reforma migratoria.

Benjamín Prado, miembro de la organización Unión del Barrio, advirtió en encuentro con cerca de un centenar de residentes del condado que quienes sean víctimas de fraudes pueden perder su dinero y tener consecuencias desagradables al tratar de cambiar su condición migratoria.

“Hasta ahora lo único que hay son ideas acerca de lo que se podría incluir en un debate sobre una reforma de migración”, falta todavía que acuerden puntos y que algún legislador o grupo presente una iniciativa, de acuerdo con Prado.

Algunos participantes como José Olande, del grupo Casa de Vecinos Organizados, invitó a que las personas que tengan interés en acogerse a una reforma migratoria participen en reuniones periódicas de vecinos en San Diego.

El encuentro se llevó a cabo al mismo tiempo que el presidente Barack Obama presentaba su informe sobre el estado de la nación en Washington el martes 12.

Un participante en la reunión, que se llevó a cabo en una escuela preparatoria de San Diego, Felipe Porcayo, habló de la importancia de organizarse para conocer sus derechos.

Porcayo conducía por San Diego rumbo a su trabajo al amanecer cuando un oficial de policía le ordenó detenerse, le pidió documentos porque el conductor carecía de identificación de California, llamó a las autoridades de migración.

El inmigrante mexicano fue llevado a un centro de detenciones y puesto en proceso de deportación, sin dejarle hablar por teléfono, pero gracias a que conoció sus derechos pudo ganar su caso, en el 2006, y conseguir la residencia legal.

Christian Ramírez, director de la Coalición de Comunidades Fronterizas, dijo por su parte que la organización es muy importante para que la comunidad inmigrante empuje sus principios antes de que se debata una reforma migratoria.

En lo que va del gobierno del presidente Obama han sido deportados más de un millón y medio de inmigrantes y muchos de los expulsados son padres y sostenes económicos familiares, dijo Ramírez.

Las deportaciones también afectan a los residentes latinos porque la unidad familiar es un valor fundamental de la comunidad.

En un documento que circuló en el encuentro también se mencionan otros valores a promover cuando la iniciativa de reforma entre a discusión, como proponer una política económica humanitaria, protección a derechos laborales y civiles, y acceso a servicios sociales entre otros.

Los participantes acordaron al final del encuentro comunicarse con los legisladores federales que les corresponden en las áreas donde viven para pedirles que se aseguren que esos principios se incluyan en una iniciativa de reforma.

En la reunión participaron representantes de grupos de El Cajón, La Mesa, City Heights y el Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa, entre otros.