Detenidas 2 encapuchadas en el aniversario de la plegaria punk de las Pussy Riot

RUSIA PUSSY RIOT

Vista general de una acción de apoyo a las tres integrantes del grupo punk ruso 'Pussy Riot'. EFE/Archivo
Vista general de una acción de apoyo a las tres integrantes del grupo punk ruso 'Pussy Riot'. EFE/Archivo

— Dos mujeres encapuchadas fueron hoy detenidas frente a la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, donde hace un año el grupo Pussy Riot escenificó una plegaria punk, "Madre de Dios, echa a Putín", contra el presidente ruso.

"Frente a la catedral se encontraban dos personas con capuchas (con agujeros para los ojos y boca). Según datos preliminares, intentaban organizar una acción no autorizada", informó la policía a las agencias locales.

Según el bisemanario "Nóvaya Gazeta", las personas detenidas por alteración del orden público son dos conocidas profesoras universitarias y activistas: Yelena Vólkova e Irina Katsuba.

"Nos pusimos capuchas e intentamos depositar flores en el altar. Las capuchas nos las quitaron de manera muy agresiva. Las flores las lanzamos sobre la valla del altar, pero se acercó una mujer y nos las tiró a los pies", dijo Katsuba al diario digital Gazeta.ru.

Las detenidas intentaban depositar ramos de tulipanes para conmemorar la acción de Pussy Riot, dos de cuyas integrantes cumplen dos años de prisión.

"Intentaron darnos una lección de reeducación en el furgón policial: ¿qué hacen ustedes aquí? Y nosotros respondimos: celebramos el aniversario de un acontecimiento que cambió la vida de nuestro país", añadió.

Los policías replicaron: "Esto no cambió la vida del país. Fue en vuestras cabezas donde algo cambió. Esto nosotros lo curamos en el Instituto Serbski", conocido psiquiátrico moscovita.

Las dos mujeres precisaron que durante sus carreras docentes impartieron clases en instituciones y seminarios vinculados con la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Según "Nóvaya Gazeta", la policía ha acordonado el principal templo ortodoxo del país para prevenir nuevas acciones en favor de Pussy Riot.

El 21 de febrero de 2012 cinco jóvenes encapuchadas del grupo Pussy Riot escenificaron en la catedral durante menos de un minuto la misa punk que, una vez añadido el sonido y la letra, se convirtió en un gran éxito mundial en la red Youtube.

La policía detuvo varias semanas después a tres de esas jóvenes y después de un controvertido juicio fueron condenadas en agosto a dos años de prisión por "gamberrismo motivado por odio religioso".

Una de ellas, Yekaterina Samutsévich, fue puesta después en libertad condicional, mientras María Aliójina y Nadezhda Tolokónnikova fueron trasladadas a penitenciarías en Perm (Urales) y la república de Mordovia, respectivamente.

Recientemente, concedieron una entrevista a "Nóvaya Gazeta" en la que Aliójina confiesa que teme por su vida tras recibir amenazas de muerte de varias presas que cumplen largas penas por asesinato y tráfico de drogas.

Ambas jóvenes, que tienen hijos de corta edad, mantienen su inocencia e insisten en que su acción era política y no estaba dirigida contra los creyentes ortodoxos.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha respaldado en varias ocasiones la pena de cárcel, mientras el primer ministro, Dmitri Medvédev, considera que las jóvenes ya han pagado con creces su culpa.

La Justicia rusa ha declarado extremista el vídeo de la plegaria punk, por lo que las autoridades han intentado bloquear su acceso en todo el territorio nacional.