Arma tu botiquín y toma precauciones

Mantén tu botiquín en una lugar fresco y seco.
Mantén tu botiquín en una lugar fresco y seco. — Agencia Reforma

Todo a la mano

Como una emergencia nunca se prepara, el botiquín casero debe estar ubicado en un lugar visible y libre de artículos que pudieran impedir su uso.

El contenido del botiquín se debe ajustar a las necesidades del lugar en el que esté ubicado y acompañarse por un instructivo para que los menores puedan utilizarlo en caso de alguna eventualidad.

El botiquín debe contener:

Jabón antibacterial

Antisépticos para limpieza y desinfección

Yodo líquido

Alcohol

Algodón

Abatelenguas

Tijeras

Hisopos

Cinta adhesiva y de papel

Analgésico y antipirético

Gasas de 10 por 10 centímetros

Desinflamante

Termómetro

Lámpara y pilas

Imperdibles (seguros)

Guantes desechables

Vendas

Medicamento para controlar vómito y diarrea

Conoce lo que tomas

GI. Genérico Intercambiable, pues ya se llegó al término de la patente del laboratorio.

Concentración. La cantidad de sustancia activa que posee cada gragea o cápsula.

Fórmula. Contenido por gragea, tanto la sustancia activa como el excipiente.

Excipiente. Material que se utiliza para hacer la forma farmacéutica, como gragea o cápsula.

Nombre genérico. La sal o sustancia básica que compone al medicamento.

Dosis y vía de administración. El laboratorio recomienda, en ocasiones, formas de administración. Casi siempre se utiliza la señalada por el médico.

Sustancia activa. La sal que posee el efecto terapéutico en el fármaco.

Registro. El número mediante el cual la SSA avala al medicamento. El número romano indica a qué grupo, de los seis que existen, pertenece.

Liberación prolongada. El medicamento se distribuye poco a poco para mantener durante más tiempo el efecto terapéutico. Si no tiene esta leyenda, el fármaco se libera en una ocasión para aliviar dolor de inmediato.

Información del laboratorio. El nombre, ubicación y teléfono del que produce el medicamento, útil para cuando existen reacciones adversas.

Lote. Sirve para tener control, por parte de los laboratorios. Al momento de una reacción adversa, es indispensable proporcionar el dato.

Fecha de caducidad. Límite de tiempo en el que puede consumirse el fármaco y surtir el efecto deseado.

Pastillas de colores, píldoras de diferentes tamaños y jarabes en todas las presentaciones. Si esto forma parte de su botiquín en casa, podría estar guardando solo una tóxica combinación atractiva para niños, pero inútil al momento de las emergencias.

En casa, de acuerdo con Eduardo Ramírez, médico internista, una familia solo debería guardar cuatro medicamentos básicos: un analgésico; un desinflamante; un antipirético, para controlar la fiebre, y otro más para regular los síntomas de vómito y diarrea.

“El grave riesgo de perder este límite es la automedicación, con una libertad en cuanto a los aspectos farmacológicos para el paciente, porque no sé la dosis, el medicamento está caducado y no es para lo que yo lo quiero”, explica.

“Es un botiquín muy simple, que puede decirse que no resuelve en absoluto nada grave pero que sí trata de iniciar el proceso de preocupación a un problema de salud que nos lleve obligadamente a consultar a un facultativo”.

Según indicaciones de la Cruz Roja, el botiquín debe almacenarse en espacios secos y frescos, con temperaturas menores a los 30 grados, por lo que no deben estar en el baño.

Debe mantenerlo fuera del alcance de los niños, aunque sí deben conocer su ubicación.

Cuando en casa se almacenan medicamentos que no corresponden a los cuatro básicos, refiere Ramírez lo más probable es que el tratamiento prescrito no se concluyó y, por lo tanto, el mal que se atacaba se hizo más resistente.

“Muchas de las cosas a veces cubren el verdadero conflicto”, indica. “Hay tres posibles respuestas: no resuelve el problema de salud, lo enmascara y, en su caso, si es un antibiótico, puede producir resistencia”.

En México, muchos hogares guardan medicamentos para ahorrar en un futuro o recetarlos, sin que medie un galeno, a familiares que tienen los mismos síntomas.

El problema es que en los botiquines de casa pueden almacenarse cientos de pastillas y jarabes cuya acción, si no es consultada, pudiera ser contraproducente.

Además, si el producto se consume después de la fecha de caducidad, podría perder la capacidad para actuar y hacer efecto.

“La otra es que no pase nada, que te estás tomando una pastillita sin ningún efecto”, señala.

Los médicos recomiendan utilizar el botiquín solo para atender emergencias que no puedan aguardar a que llegue el médico, pero se debe acudir con éste a la brevedad e informarle sobre lo que se ha ingerido para que recete lo que el padecimiento requiere.