El chico (a)dorado de Hollywood: Bradley Cooper

Bradley Cooper.
Bradley Cooper. — Agencia Reforma

Corría el año 2005 en el que Owen Wilson y Vince Vaughn derrochaban carisma gracias a Los Cazanovias (Wedding Crashers), cinta en la que por ahí, medio perdido, aparece Bradley Cooper interpretando al típico burgués arrogante que se lleva la bulla del público.

Cuatro años después, las travesuras que suceden en Las Vegas rompen su condición de top secret. En ¿Qué Pasó Ayer? (The Hangover, 2009) tres hombres desbaratados transpiran alcohol y se hunden en la agria realidad de la cruda combinada con lagunas mentales.

Uno de estos deshidratados infelices es Cooper, cuya suerte como actor y celebridad se dispara gracias a que la película reúne casi 470 millones de dólares en taquilla y la anécdota alcanza para dos entregas más (la última de las "resacas" se estrena en mayo).

Contrario a las aficiones etílicas que tiene su personaje en ¿Qué Pasó Ayer? I y II, Cooper es un hombre abstemio que se distanció de los bares a los 29 años, después de que en una borrachera se dejó caer intencionalmente al piso para demostrar a sus amigos qué tan rudo era. Obviamente, se partió la cabeza.

"No tomo ni me drogo nunca más. Estar sobrio ayuda mucho, recuerdo ver mi vida, mi apartamento, mis perros, estar ahí parado y decir: '¿Qué está pasando?'. Me di cuenta que no iba a liberar mi potencial y eso me aterró, pensé que realmente iba a arruinar mi vida", dijo a The Hollywood Reporter.

Al día de hoy, el actor de 38 años está abrazado de la simpatía del público y transita sin problema en varios géneros. Lo mismo hace comedias románticas, dramas, intrigas, filmes de acción, comedias para hombres-muy-hombres y, claro, no está exento de involucrarse en uno que otro churro.

En un chat con lectores del periódico español El País, compartió los elementos en que se fija para elegir proyectos: un buen director, un guión competente y estar rodeado de actores sobresalientes.

Lo único que le faltaba a su encumbrada trayectoria era la validación de la Academia con una nominación al Óscar, aspiración hecha ya realidad porque este año compite como uno de los cinco mejores actores principales por su trabajo en Los Juegos del Destino (Silver Linings Playbook, 2012).

¿Cuando te nominan al Óscar has llegado a lo más alto la carrera de un actor?, le preguntó un lector de El País.

"Dios, espero que no. Quiero seguir creciendo, aprendiendo y siendo un mejor actor", contestó Cooper.

En nombre del padre... Y de Niro

El cariño de Cooper al cine se triangula con el cariño que le tuvo a su padre, fallecido el 15 de enero de hace dos años. Fue con él que se curtió viendo cintas como Apocalipsis Ahora (Apocalypse Now, 1979), El Francotirador (The Deer Hunter, 1978) y El Hombre Elefante (The Elephant Man, 1980).

Sin embargo, la intención de don Charles J. Cooper no era que su hijo se convirtiera en actor, aunque siempre lo apoyó.

"Creo que su ideal era que yo trabajara en algo relacionado a las finanzas. Cuando me vio actuar probablemente pensó: '¿Cómo sucedió esto?, le hemos dado una buena educación ¡y este hijo de la ching... quiere ser actor!'", señaló Cooper a The Telegraph.

Actualmente tiene la casa productora 22 & Indiana, llamada así en honor a las entrecalles en donde su padre creció en Philadelphia.

Cooper se graduó con honores en Literatura Inglesa de la Universidad de Georgetown en 1997. Luego, inspirado en el desempeño de Robert De Niro en Toro Salvaje (Raging Bull, 1980) y Despertares (Awakenings,1990), se inscribió en la Actors Studio Drama School de New York, en donde obtuvo la Maestría en Bellas Artes.

Mientras estudiaba, hizo comerciales para una cadena de comida rápida y trabajó en lo que halló: uno de sus empleos fue de portero en la entrada de un hotel.

Poco después le ofrecieron un minúsculo papel en Sex and the City (1998-2004), gracias al cual alcanzó a besar a Sarah Jessica Parker, eso sí, advertido por la actriz de no involucrar la lengua en la escena.

En el 2001 debutó en cine con la comedia Wet Hot American Summer sólo para regresar más tarde a la pantalla chica con el papel de Will Tippin en la serie de espías Alias (2001-2006), del elogiado director J. J. Abrams.

Dividió su actuación en el programa con la aparición en filmes independientes como Carnival Knowledge (2002) y My Little Eye (Circuito Cerrado, 2003). En el 2005 le tocó el papel más antipático en Los Cazanovias (Wedding Crashers, 2005), en donde es bateado por Rachel McAdams.

También en el 2005 enfrentó su primer fracaso cuando fue cancelada la serie Kitchen Confidential, en donde interpretó al chef Anthony Bourdain. El descalabro caló hondo a Cooper, pues desde niño la cocina es otra de sus pasiones.

"Tenía amiguitos que venían a mi casa después del jardín de niños y yo les cocinaba. Me enorgullecía tomar lo que fuera que hubiera en el refrigerador para convertirlo en lasagna," comentó en una entrevista a Entertainment Weekly.

Cooper debutó en Broadway en el 2006 con el drama Three Days of Rain a lado de Julia Roberts y Paul Rudd.

Mientras eso sucedía, afinó su especialidad en hacer buenos personajes secundarios: se reencontró con Parker en Soltero en Casa (Failure to Launch, 2006), apoyó las payasadas de Jim Carrey en ¡Sí Señor! (Yes Man, 2008), se sumó a un elenco de fantasía en A Él No le Gustas Tanto (He's Just Not That Into You, 2009) y en otro de locura en Brigada A: Los Magníficos (The A-Team, 2010).

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Bradley Cooper, actor. — Agencia Reforma

En el 2011, la fortuna le regaló la oportunidad de ser actor principal y de compartir el set con su admirado De Niro, a quien deja callado -y humillado- en la escena final de Sin Límite (Limitless).

De su nombramiento en 2011 como el Hombre Vivo Más Sexy del Mundo según People, Cooper tiene una opinión que seguramente tropieza con la opinión de todas sus fans.

"(Me eligieron) porque el mundo es un sitio malvado. En un tiempo se darán cuenta de su error", señaló a El País.

Los amores, pocos

La trayectoria amorosa de Cooper en Hollywood no es abundante, pero sí incluye a varias de sus colegas.

El 21 de diciembre se casó con la actriz Jennifer Esposito, pero el matrimonio duró menos de un año.

Anduvo también con Cameron Diaz y Renee Zellweger, y la más reciente de sus relaciones la tuvo con Zoe Saldana, a quien conoció en el set de El Gran Secreto (The Words, 2012).

Las malas lenguas esparcieron hace años el rumor de que Cooper sostuvo una relación un poco más allá de la amistad con el actor Victor Garber, quien acaba de salir del clóset hace unas semanas.