El ingrediente para un matrimonio feliz

Un matrimonio sano, emocionalmente nutritivo y estable es quizá la mejor relación que una persona pueda llegar a tener. Cuando el matrimonio funciona, es más fácil superar las dificultades, vivir en paz y encontrar la armonía en el mundo.

La verdad es que vivir casado es una labor complicada que requiere dedicación, compromiso, atención y esfuerzo diario; muchas veces se cae en la fantasía que el amor perdura sin hacer nada, se toma como ejemplo la relación de novela, con una vida bella y sin problemas perdiendo de vista la realidad. Siempre habrá días buenos, difíciles, alegres, malos; por eso es que se dice: El matrimonio puede ser el paraíso más grande o el infierno más temido.

¿Cómo poder nutrir el matrimonio y lograr que la relación sea positiva y nutritiva emocionalmente hablando? ¿Habrá una receta que ayude a conservar el matrimonio?

A pesar de que cada quien tiene una manera de sazonar su vida y conoce qué ingredientes necesita y con cuáles realmente cuenta, es decir qué acciones y actitudes requiere para fortalecer su relación, qué palabras funcionan, etcétera. Queda claro que hay un ingrediente esencial que requieren todas las recetas personales para que el matrimonio realmente funcione efectivamente. Conocerlo, utilizarlo y cuidarlo asegura que la relación sea buena, enriquecedora y sobretodo positiva.

¿Cuál es ese ingrediente? ¿Dónde se consigue? Sinceramente, éste es una acción común y fácil, conocida y fácilmente alcanzable, el secreto es ser sensible, tener ganas de reconocer las cosas buenas que llegan y que otros hacen. ¿De qué ingrediente hablamos?

El Elogio

Simplemente elogiar, reconocer y agradecer, éste es el ingrediente que hace perdurar el matrimonio.

Sofía y Sergio no se toleran y están al borde del divorcio. Esta pareja tiene unos diez años de casados y a pesar de que alguna vez se juraron amor eterno, se sienten infelices, se gritan, se reprochan y la casa se ha llenado de un silencio tormentoso.

Después de tener una vida acomodada y sin preocupaciones, la suerte cambió, la situación se complicó y el negocio se cayó. Sergio no pudo compartir con su esposa la preocupación y la angustia que sentía.

Pronto el hogar se convirtió en un campo de batalla. Sofía estaba enojada y angustiada. Esto se traduce en constantes críticas y reproches. No le ve a Sergio nada positivo y no hace ningún intento por ayudarlo a levantar su estado anímico. Ni siquiera le reconoce los esfuerzos que hace por tratar de ayudar en la casa y con los niños. Esta situación ha llevado a Sergio a caer en un pozo profundo. Se siente solo, y como esposo y padre, muy disminuido.

Sofía está consciente de que como esposa debería ser más amable y tratar de ayudar a su esposo, calmarlo, ofrecerle apoyo, aprecio y hacer que su casa sea un santuario donde todos encuentren un poco de tranquilidad. El problema es que el orgullo y el dolor han creado murallas que los separan. Entre el silencio de Sergio, la falta de confianza que ella siente hacia él y las fuertes discusiones que ambos han tenido, el matrimonio se ha debilitado y está al borde del divorcio.

Es fácil alabar cuando hay éxitos y alegría; sin embargo, hay que tratar de buscar una razón para realzar a la pareja aún cuando no haya motivos aparentes. Los elogios francos son el alimento que ayudará a recuperar la relación y el cariño diario. Siempre se puede encontrar un pequeño detalle digno de ser elogiado.

CONSERVAR EL MATRIMONIO


Ingredientes:

-2 tazas de palabras nobles, buscar una manera suave y positiva para comunicarse

-1 pieza de paciencia y tolerancia, reconocer el esfuerzo, no el resultado parcial

-1 cucharadita de sensibilidad, ver al otro como si fuera uno mismo

-1 manojo de esfuerzo continuo, no basta con hacer un intento, hay que luchar siempre

-3 gotas de sinceridad, recordar el aprecio y el compromiso de amor que se hizo

-1 sobrecito de cariño y paciencia; recordar que aún en las malas uno no está solo

-Espolvorea reconocimiento a todas las pequeñas cosas que suceden

Recomendación del chef: Para lograr un matrimonio largo, el elogio debe ser un hábito diario y oportuno que ayude a fortalecer, proteger y conservar tu relación. Hoy recibe a tu pareja con una sonrisa y recuérdale cuánto te gusta estar en su compañía.

Modo de preparación:

  1. El elogio, un ingrediente esencial para endulzar, nutrir y acercar a las parejas. Cuando se tiene el elogio se consigue mejorar cualquier relación dañada y sazonar aún más las buenas relaciones, convirtiéndolas de buenas en mejores.
  2. Toda persona necesita sentirse querida y apreciada. Cuando no hay elogios en la mesa, a los platillos les falta sabor y las personas prefieren salir a buscar aprecio a otro lugar. Llenar el alma de elogios complementa toda relación, aumenta la estima y hace que todos se sientan mejor.
  3. Elogiar reconoce el esfuerzo de los otros. Expresar reconocimiento por las personas, las acciones que hacen o las palabras que dicen, ayuda a resaltar las cualidades personales.

Cuando desaparecen los elogios, se seca la sopa del alma, se pierde la razón para seguir cocinando y nutriendo la relación.

 
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