Guía para padres promete solucionar el insomnio infantil

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Las consecuencias del mal dormir afectan no sólo a los padres, carentes de sueño y plagados de un sentimiento de culpabilidad, sino también a los pequeños. EFE/Archivo
Las consecuencias del mal dormir afectan no sólo a los padres, carentes de sueño y plagados de un sentimiento de culpabilidad, sino también a los pequeños. EFE/Archivo

— El experto en medicina del sueño Eduard Estivill revisa su famoso método para el insomnio infantil en una nueva guía para padres titulada "¡A dormir!"

Recién publicada en EE.UU. por Vintage Español, esta nueva guía expande las directrices para incluir conceptos médicos recientes que han contribuido a una mejor comprensión del problema del sueño en los bebés.

Según Estivill, un tercio de los niños padece de insomnio, lo cual define como una resistencia al sueño que conlleva despertarse varias veces cada noche.

El libro ilustra con anécdotas las peculiaridades del método Estivill y recalca que no se trata de abandonar al niño sino de enseñarle el buen hábito del sueño.

Las consecuencias del mal dormir afectan no sólo a los padres, carentes de sueño y plagados de un sentimiento de culpabilidad, sino también a los pequeños.

"Los niños que duermen mal sufren ciertas alteraciones al día siguiente: están más irritables, demasiado dependientes de quienes lo cuidan, están de mal humor, lloran por nada", escribe.

Estivill explica que el sueño es esencial para el desarrollo físico y mental del niño.

Durante el sueño, continúa, el organismo fabrica todo lo que gastará como combustible al día siguiente.

Para los bebés, es esencial que aprendan a poner en marcha el reloj interno para que se adapten al ritmo solar, algo que los padres pueden propiciar siguiendo las pautas del método.

Este ajuste sucede paulatinamente durante los primeros meses de vida en los cuales el ritmo biológico del bebé se va alargando.

Para promover esa transición, los padres deben establecer una rutina que refuerce el contraste entre el día y la noche, manteniendo oscuridad y silencio a la hora de dormir.

El autor explica que el sueño es un hábito y por lo tanto, mediante la persistencia y la práctica, puede enseñarse.

El método Estivill requiere disciplina de parte de los padres para establecer una rutina y autocontrol para no intervenir cada vez que el niño llore.

Para lograr esto, es esencial que los padres aprendan a reconocer cuándo el llanto comunica dolor y cuándo es un pedido de atención.

Según Estivill, se trata de dos llantos muy diferentes: el primero es lo que llama "llorar con sentimiento" y el segundo es un "llanto de acción" que busca lograr un efecto en los padres.

"En este segundo caso, al niño no le pasa nada; solo quiere que la madre o el padre reaccionen", escribe.

"En cuanto se le coge en brazos, se le acaricia o se hace lo que él desea, el niño se calla".

Se trata entonces de aprender a responder a las necesidades del bebé, pero no a sus exigencias, y ajustarse a un horario y una rutina estricta para que se adquiera el hábito del sueño.

Estivill describe las pautas en detalle, desde qué hacer durante el período antes de dormir, como la preparación para el sueño, hasta cómo asegurar que el niño no se sienta abandonado cuando se despierte a mitad de noche, pero sin convertir las visitas de los padres en un accesorio del sueño.

"Se trata de que el niño adquiera seguridad en su hábito y concilie el sueño por sí mismo", escribe. "Debéis evitar por todos los medios que se sienta regañado, castigado o abandonado".

Es un equilibrio difícil de obtener al principio pero una vez logrado, asegura, surtirá beneficios tanto para el bebé como para los padres en su vida personal, profesional y conyugal.

Aunque esté lleno de anécdotas que aligeran la lectura, el libro está basado en una rigurosa investigación científica e incluye una bibliografía exhaustiva al respecto.

(¡A DORMIR! Cómo solucionar el problema del insomnio infantil. Eduard Estivill. Vintage Español. 155 páginas).