Antiguas ciudades y sus personajes inspiran la colección de Sergio Dávila

MODA DÁVILA

Un modelo luce un traje de la colección Otoño-Invierno del diseñador peruano Sergio Dávila presentada hoy, jueves 7 de febrero 2013, en el primer día de la Semana de la Moda que se desarrolla en Nueva York. EFE
Un modelo luce un traje de la colección Otoño-Invierno del diseñador peruano Sergio Dávila presentada hoy, jueves 7 de febrero 2013, en el primer día de la Semana de la Moda que se desarrolla en Nueva York. EFE

— Las ciudades antiguas de Norteamérica y Sudamérica y sus personajes inspiraron la colección otoñoinvierno que el peruano Sergio Dávila presentó en el inicio de la Semana de la Moda en Nueva York.

"Me fui a vivir durante seis meses a un apartamento victoriano en el centro histórico de Lima, entre el barrio chino y la plaza San Martín, y ahí cree la colección", dijo a Efe Dávila, que debutó en 2009 en el circuito oficial del Mercedez Benz Fashion Week, que este año se extiende del 7 al 14 de febrero.

"Está inspirada en ciudades decadentes que han mantenido su arquitectura por años y ahora viven ahí personajes muy interesantes, los punk, los bohemios, y les observé durante seis meses", tras lo cual trabajó en su nuevo proyecto, indicó Dávila, embajador de la Marca Perú.

El diseñador, que se estableció en Nueva York en 2004, destacó que la capital de su país sobre todo "tiene un 'look' bien gótico y para mí es el Londres de Sudamérica".

Esta imagen tuvo gran influencia en la nueva colección para hombre y mujer en la que Dávila una vez más usó tejidos propios de Perú para su confección, como la alpaca y el algodón Pima.

Esta colección se compuso en su mayoría de piezas para el hombre, con pantalones pitillo, elegantes y entallados abrigos por debajo de la cintura u otros un poco más largos, y adornados con botones "vintage" en la solapa o cuello, a tono con las antiguas ciudades que inspiraron esta colección, según explicó el peruano.

El corte asimétrico marca algunos de los abrigos para hombre, así como algunas piezas femeninas que también presentó hoy en la pasarela neoyorquina.

También por primera vez en muchos años, Dávila presentó una colección con gran presencia de piezas confeccionadas en piel, que usó en abrigos tipo americano y aviador.

Para esta ocasión, el diseñador contó con la colaboración del artista peruano Alvaro Feliú, quien realizó ilustraciones inspiradas en los personajes que conoció el modisto durante los seis meses que vivió en el apartamento de Lima.

Dávila, que en 2009 recibió el premio "Fashion Group International Rising Star", que reconoce la creatividad y visión empresarial de talentos emergentes, plasmó los diseños en camisas, dándole el toque urbano que ama de Nueva York y que caracteriza su trabajo, en el que siempre están presentes las Américas de alguna u otra forma.

"En una de mis salidas en Lima conocí a Feliú y me dibujó unos personajes que le pedí, como el perro peruano (que no tiene pelo) al que hizo con una mascara de oxígeno y de ahí viene el 'look' futurista en la ropa. Es una onda mas urbana", argumentó.

"Como siempre, sigo mirando hacia América del Norte, Centro y Sudamérica, los lugares por donde me muevo y saco mis personajes, y de Nueva York, donde creo que los latinos marcan el ritmo", explicó.

Para Dávila, esta colección se trata de las Américas unidas por medio de las ciudades antiguas y los personajes que viven allí.

El diseñador confeccionó su colección, y fiel a los tejidos de su país, en alpaca, la lana abatanada (mezcla de lana virgen y poliacril), en algodón Pima, seda, cashmere, cuero o lanilla, se decantó por el gris y el negro como protagonistas de esta colección, en la que también usó el rojo mandarín, el azul y crema.

Para la mujer creó chaquetas y blusas asimétricas, leggins, algunas piezas con diseños de tejidos que representan la vida en las antiguas ciudades que le inspiraron, de acuerdo con el diseñador.

Los zapatos fueron creados para esta colección otoñoinvierno por el peruano Bruno Ferrino y la música, una mezcla de sonidos electrónicos con cumbia peruana, por su también compatriota Diego Valdés.