Sotomayor compartió en SD los motivos que la llevaron a escribir su libro

La jueza de origen puertorriqueño, Sonia Sotomayor, durante su presentación en la Universidad de San Diego. Peggie Peattie • U-T
La jueza de origen puertorriqueño, Sonia Sotomayor, durante su presentación en la Universidad de San Diego. Peggie Peattie • U-T — Peggy Peattie

Cuando Sonia Sotomayor fue nombrada miembro de la Corte Suprema de los Estados Unidos en 2009, los latinos estadounidenses ya contaban con figuras públicas de origen hispano que podían servir como modelos a seguir, pero aún faltaba un modelo en el entorno académico que ejerciera en los rangos más altos del cuerpo gobernante de los Estados Unidos.

Como la tercera mujer y la primera persona hispana de la Corte Suprema, Sotomayor hizo historia y se convirtió en la solución a este dilema.

Recién llegada de haber tomado el juramento al vicepresidente Joe Biden durante la ceremonia inaugural del presidente Barack Obama, la jueza de 58 años y de ascendencia puertorriqueña ahora está devolviendo algo a la comunidad hispana a través de su autobiografía My Beloved World (Mi querido mundo). Como parte de su gira promocional, visitó la ciudad el domingo 27 de enero para dar una plática en el teatro Shiley de la Universidad de San Diego.

“Cuando las personas me miran en la tele, especialmente las latinas jóvenes, me convierten en un ícono. Soy casi como una imagen mística, y sé que muchas de ellas están muy emocionadas y me ven como un modelo a seguir y un héroe, pero no estoy segura de que cuando los tiempos se pongan difíciles para ellas, esa imagen les dará fuerza”, dijo la jueza en una entrevista previa con NBC Latino.

En su libro, Sotomayor escribe sobre su trayectoria desde un proyecto de vivienda del barrio bajo The Bronx en Nueva York hasta llegar a la Corte Suprema, con la esperanza de que al detallar los desafíos que experimentó con el alcoholismo de su padre y su subsecuente muerte cuando ella tenía nueve años, así como su padecimiento de diabetes tipo 1 y el choque cultural que sufrió cuando entró al ámbito de la Ivy League de Princeton y Yale, les daría la fuerza de voluntad a los lectores de perseverar a través de sus propios momentos difíciles y trabajar duro para convertirse en la persona que desean ser.

La jueza habló ante un teatro lleno que incluía desde abogadas experimentadas del Condado de San Diego hasta un grupo de estudiantes latinas de preparatoria con camisetas azules de Reality Changers, una organización sin fines de lucro que lucha por crear estudiantes universitarios de primera generación. La puertorriqueña respondió con humildad y sinceridad a las preguntas previamente escritas de la audiencia después de hablar acerca de su libro. He aquí algunos de sus puntos más destacados:

“No temas ser mujer”

Cuando se le preguntó a la abogada qué consejos le daría a las mujeres que quieren practicar la jurisprudencia sin enfrentarse con estereotipos, Sotomayor aconsejó no querer emular a un hombre pero tampoco dejar que la manera en que las mujeres son socializadas como pacificadoras y afectuosas les impida defenderse cuando sea necesario. “Va llegar un momento en donde te va brincar un hombre enfrente y tendrás que encontrar la valentía para decirle ‘no, seguía yo’”.

“No puedes pintar a todos con la misma brocha”

Gracias a Sonia Sotomayor, la Corte Suprema ya no utiliza el término ilegales para referirse a los inmigrantes indocumentados. Cuando se le preguntó su justificación de esto, tuvo que decir al respecto: “Todos en un momento hemos cometido algún acto ilegal que va desde cruzarse la calle donde no es debido hasta cosas más graves como matar a alguien. Al denominarlos como illegal aliens; los estamos asociando con aquellos criminales que han cometido actos ilegales graves”.

“Acércate a aquellos que son diferente a ti”

Otra pregunta que se le hizo a Sotomayor fue cómo le hizo para sobrevivir en las universidades Ivy League a las que asistió donde todos eran tan diferentes a ella. Para esto, la jueza de la Corte Suprema reveló que ella siempre estuvo muy involucrada con los grupos estudiantiles latinos del campus, a quienes usaba como un ancla y que le proporcionaban familiaridad. Pero también enfatizó la importancia de salir de tu área de confort. “No solamente puedes tener amigos latinos si eres latino, o afroamericanos si eres de color; ¿Qué novedades estás aprendiendo con eso? Toma cualquier oportunidad que puedas para tener nuevas experiencias”.

My Beloved World ya está a la venta en las librerías y recientemente se sumó a la lista de libros mejor vendidos del New York Times.