Editorial: Covered California, cuestión de confianza

La gran noticia a nivel nacional de la semana pasada en el frente de Obamacare fue la extraordinaria suposición de la Casa Blanca de que tiene poderes dictatoriales para escribir, reescribir e ignorar vastas fracciones de la Ley de Asistencia Asequible (ACA, por sus siglas en inglés), haciendo lo que quieran para desviar la atención de fallas catastróficas en la ley y para retrasar la agonía que causará la ACA a decenas de millones de estadounidenses para después de las elecciones del congreso del 2014.

Pero en California, también hubo noticias desalentadoras: la nueva evidencia de que no podemos confiar en la agencia que se encarga de la versión de Obamacare de nuestro estado.

Esta primavera tuvimos nuestra primera prueba. Los funcionarios de Covered California sacaron comunicados de prensa y dieron entrevistas en las que ofrecieron variaciones sobre este tema: que lejos de que se incrementen las primas en el 2014 a causa de las nuevas demandas de seguros, la aplicación de la Ley de Asistencia Asequible en el estado resultaría en un “un jonrón para los consumidores”.

Esto le ganó a la agencia una oleada de cobertura positiva. Pero cuando periodistas y expertos en política pública comenzaron a escarbarle, se dieron cuenta que las afirmaciones de Covered California de que casi todo residente de California tendrían acceso a los planes fácilmente asequibles resultaron ser falsas.

Varios grupos de la población se enfrentan a enormes aumentos en primas. Los propios expertos de la agencia pronostican que la prima sería más del doble para los planes individuales de hombres no fumadores de 40 años y menores. La sorpresa en el precio a la que se van a enfrentaron tantos residentes este otoño confirmó el engaño de las afirmaciones que hizo Covered California en la primavera.

Más allá de eso, los funcionarios estatales en ningún momento dentro del bombardeo de los medios en la primavera mencionaron lo que se convirtió en una de las noticias más grandes sobre la ACA en el otoño: la cancelación inminente de cientos de miles de pólizas existentes de californianos a pesar de las reiteradas promesas del presidente Barack Obama de que nunca sucedería.

Ahora la agencia estatal ha dado un nuevo motivo para dudar de su honestidad. En noviembre, la agencia informó que había firmado a 30 000 personas en octubre, liderando a nivel nacional. Covered California tuvo más buenas noticias. Debido a las costosas primas, los expertos temían que casi todas las personas inscritas solo serían aquellas de bajos ingresos que califican para fuertes subsidios federales, un escenario que sería desastrosamente costoso para los contribuyentes a largo plazo. Pero Covered California informó que el 84 por ciento de sus inscripciones no estaban subsidiadas: más de cinco de cada seis personas inscritas.

Sin embargo, la semana pasada las autoridades dijeron que en realidad los números estaban invertidos y que el 84 por ciento de sus inscripciones de octubre estaban subsidiadas. No ofrecieron voluntariamente este hecho, sino que lo admitieron solo después de que un reportero de National Public Radio preguntó sobre las discrepancias en las estadísticas de los registros entre octubre y noviembre. Esto hace menos creíble la declaración de que fue un error inocente. También significa que debemos examinar de cerca las afirmaciones de Covered California de la semana pasada de un aumento en los inscritos. De las más de 200 000 inscripciones, ¿cuántas estarán realmente completas? Incluso, ¿cuántos habrán pagado sus pólizas? ¿Existe una relación sostenible y saludable entre los afiliados subsidiados y los no subsidiados?

La agencia y sus defensores sostienen que se ha tenido un buen comienzo. Hablando de los inscritos, puede que sea cierto, con relación a otros estados. Pero Covered California no ha tenido un buen comienzo en la parte de la credibilidad. No se puede confiar en sus afirmaciones y sus pretensiones deben ser verificadas.