Preacuerdo en el Congreso de EE.UU. para permitir el traslado de presos de Guantánamo

EEUU GUANTÁNAMO

El preacuerdo allanaría el camino para que unos 80 presos de los 162 que permanecen en el penal de Guantánamo, ubicado en una base estadounidense en Cuba, sean transferidos a terceros países.
El preacuerdo allanaría el camino para que unos 80 presos de los 162 que permanecen en el penal de Guantánamo, ubicado en una base estadounidense en Cuba, sean transferidos a terceros países.

— Los dirigentes de los comités de Servicios Armados de ambas cámaras del Congreso de EEUU anunciaron hoy un preacuerdo para facilitar las condiciones del traslado de los presos de Guantánamo a otros países, dentro de un proyecto de ley presupuestario para Defensa.

Ese preacuerdo allanaría el camino para que unos 80 presos de los 162 que permanecen en el penal de Guantánamo, ubicado en una base estadounidense en Cuba, sean transferidos a terceros países.

No obstante, el preacuerdo deja intacta la prohibición de la transferencia de detenidos para que sean juzgados en territorio estadounidense y de la construcción de nuevas instalaciones para alojarlos.

El presidente de EEUU, Barack Obama, se comprometió en mayo pasado a trazar un plan para la transferencia de presos a países que ya han dado luz verde para recibirlos. Más de la mitad de los reclusos del penal están en esa situación.

En noviembre pasado el Senado rechazó una enmienda bipartidista que buscaba facilitar el traslado de presos de Guantánamo a territorio estadounidense para su juicio o a terceros países para su liberación.

El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, estimó recientemente que cada preso de Guantánamo costará 2,7 millones de dólares al país este año, mientras que un reo en una prisión federal de máxima seguridad cuesta 34.000 dólares.

Obama comenzó su presidencia en 2009 con la promesa de cerrar la prisión y juzgar a sus detenidos en tribunales federales de EEUU.

La mayor dificultad para lograr ese cierre reside actualmente en alrededor de 48 detenidos que no pueden ser liberados, debido a que suponen un serio peligro para la seguridad nacional, ni juzgados porque o no hay pruebas suficientes en su contra o las evidencias están gravemente devaluadas por la tortura.