Cuatro muertos en el descarrilamiento de un tren de cercanías en Nueva York

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En las primeras imágenes del accidente, que se produjo a las 7.20 hora local, al menos cinco vagones aparecen volcados y la policía ha informado de varios heridos, sin ofrecer más detalles. EFE/Archivo
En las primeras imágenes del accidente, que se produjo a las 7.20 hora local, al menos cinco vagones aparecen volcados y la policía ha informado de varios heridos, sin ofrecer más detalles. EFE/Archivo

— El descarrilamiento de un tren de cercanías en Nueva York dejó hoy un trágico balance de al menos cuatro muertos y más de sesenta heridos en un accidente del que todavía se están investigando las causas.

"Lo que sabemos hasta ahora es que cuatro personas han perdido la vida en este fin de semana festivo de Acción de Gracias", dijo el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, quien se desplazó hasta el lugar del trágico suceso, en el condado de El Bronx y cerca del río Hudson.

El accidente tuvo lugar a las 07.22 hora local (12.22 GMT) cuando un tren de la red de cercanías Metro North, que une la Gran Manzana con los suburbios de la ciudad, descarriló en una curva pronunciada y cayó a orillas del río Hudson, justo debajo del puente Henry Hudson.

Los siete vagones del convoy descarrilaron y cinco de ellos volcaron, a unos 300 metros de la estación de Spuyten Duyvil de la línea Hudson de Metro North, que había salido de Poughkeepsie con destino a Grand Central, según un portavoz de la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA).

En el tren viajaba menos de un centenar de personas y 67 resultaron heridas, de las cuales una docena se encuentran en estado crítico en distintos hospitales de la zona, según confirmó el gobernador Cuomo.

Tres de los cuatro fallecidos salieron despedidos del tren durante el descarrilamiento.

"Estaba dormido y me desperté cuando el vagón empezó a dar varias vueltas. Entonces empecé a escuchar a la gente gritar", dijo al diario local New York Post Joel Zaritsky, uno de los supervivientes del accidente.

Entre los heridos se encuentran cuatro empleados de Metro North, incluido el maquinista, quien al parecer intentó frenar sin éxito al entrar en una curva muy pronunciada.

Algunos testigos señalaron a diferentes medios locales que el tren circulaba a mayor velocidad de lo permitido, mientras que el presidente de la MTA, Thomas Prendergast, admitió en una improvisada rueda de prensa que es uno de los motivos que se están investigando.

Por su parte, el jefe del Departamento de Policía de Nueva York, Raymond Kelly, explicó a los periodistas que antes de ser trasladado al hospital el maquinista habló con los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB).

"Pasará tiempo hasta saber qué pasó y si el exceso de velocidad fue un factor determinante es algo que se tiene que investigar", dijo, por su parte, una portavoz de la MTA, quien reveló que la caja negra del tren será entregada a la NTSB.

Hasta el lugar del accidente se trasladó un centenar de dotaciones de bomberos, de patrullas de policía y de servicios de emergencia, así como varios helicópteros y embarcaciones para buscar algún pasajero que hubiera podido caer al río Hudson, aunque con resultado negativo.

La zona es de acceso complicado, ya que se accede por una cuesta muy pronunciada y estrecha, y los bomberos tuvieron que trabajar a fondo para sacar a los pasajeros ilesos y los heridos de los vagones, algunos de los cuales fueron evacuados en camillas.

La MTA ha confirmado que la línea de ferrocarril de cercanías entre Grand Central y Croton Harmon se encuentra suspendida, mientras que se ha establecido una línea telefónica de emergencias para los familiares de los pasajeros.

Dina Usma, una ciudadana colombiana que vive junto al lugar del accidente en el vecindario de Spuyten Duyvil, dijo a Efe que había salido a la iglesia y al volver notó que había ocurrido algo raro porque había muchos helicópteros sobrevolando la zona.

Su esposo, el uruguayo Carlos García, apuntó que normalmente estos trenes de cercanías los toman muchos más usuarios en días laborales para dirigirse a trabajar a Manhattan. "Si hubiera sido un día común de semana de lunes a viernes este tren lo usa mucha gente".

El presidente estadounidense, Barack Obama, ya fue informado de la tragedia por sus asesores de seguridad nacional y dijo en un comunicado distribuido por la Casa Blanca que sus oraciones están con los familiares y amigos de las víctimas.

El descarrilamiento de hoy amenaza con complicar un poco más el transporte ferroviario en unos de los fines de semana más complicados del año debido al gran número de desplazamientos que se esperan por la festividad de Acción de Gracias.

Este accidente forma parte de una larga serie de incidentes menores y averías de consideración en los trenes de la MTA durante los últimos meses, incluido otro descarrilamiento muy cerca del lugar de hoy en el que se vio afectado un tren de carga.