Artistas tijuanenses Daniel Ruanova y Mely Barragán conviven con arte chino

Daniel Ruanova y Mely Barragán, artistas tijuanenses.
Daniel Ruanova y Mely Barragán, artistas tijuanenses. — Cortesía de Daniel Ruanova

BEIJING, China — En la primavera de 2009, mientras participaba en una feria internacional en Beijing como artista invitado, el tijuanense Daniel Ruanova tomó el celular y llamó a su esposa, la también artista Mely Barragán.

"Estaba entusiasmado. Le dije que nos teníamos que venir a vivir a China un tiempo, porque era muy raro, estimulante, muy distinto. Quería hablarle y llamé con mi celular mexicano, por lo que gasté una fortuna", recuerda.

Más de 2 años después, se instalaron en uno de los barrios artísticos más bohemios de la capital china, Caochangdi, en un viejo almacén que convirtieron en galería, estudio y casa. Lo bautizaron TJ China Project room.

Con sus propias manos y la ayuda de un albañil local, tiraron y levantaron paredes, pintaron, habilitaron espacios y prepararon un acogedor rincón que se ha convertido en la única sala de exposiciones mexicana de la capital china, donde dan espacio a artistas de todas las nacionalidades.

"Lo más importante de todo esto es la experiencia formativa que nos llevamos. Estamos aprendiendo a diario. Intentamos generar un espacio de comunicación y debate entre la cultura de frontera en la que nos formamos en Tijuana y la comunidad artística china, que es bien interesante", explica Mely.

De lunes a jueves trabajan en su estudio y dan promoción a sus proyectos. Las obras que van saliendo del taller siguen enviándolas y vendiéndolas a México y Estados Unidos, ya que el mercado chino es uno de los más complicados del mundo para el artista extranjero.

De viernes a domingo abren las puertas de su galería, por la que se van asomando personas de toda nacionalidad y clase, incluidos muchos artistas chinos.

Por su casa-galería se ha dejado caer incluso el famoso Ai Wei Wei, considerado por la revista Art Review "la persona más influyente del mundo del arte" y cuya casa se encuentra a pocos metros de distancia.

Daniel está más volcado hacia la escultura, mientras que Mely trabaja más la pintura. Las obras de ambos, de una intensidad conceptual notable, empiezan ya a impregnarse de la energía, el tumulto y la confusión que marcan el pulso vital de la capital china, una de las urbes que más deprisa cambia del mundo.

"Si quieres imponer tus criterios estéticos te frustras. Intentamos ser esponjas y, de acuerdo, nuestra obra se percibe que está hecha en Beijing. Es lo que estamos buscando. Tenemos un presupuesto pequeño, pero hacemos ruido. Despertamos mucha curiosidad aquí", dice Daniel.

"Queremos generar experiencias culturales y llevárnoslo a Tijuana de vuelta", acota Mely.

Entregados al choque cultural, lidian a diario con el enrevesado panorama artístico chino, uno de los más dinámicos y originales del momento.

La galería mantiene actualmente la exposición del artista chino Dai Hua, quien utiliza dibujos infantiles, juegos de palabras y mapas pixeleados llenos de figuras para desplegar una ácida crítica social y tocar temas tan sensibles en China como la matanza de Tiananmen en 1989.

ASÍ LO DIJO

"Lo más importante de todo es la experiencia formativa que nos llevamos. Estamos aprendiendo a diario. Intentamos generar un espacio de comunicación y debate entre la cultura de frontera en Tijuana y la comunidad artística china".

Melly Barragán, artista.