Firma FCH decreto de Ley del Trabajo

Felipe Calderón.
Felipe Calderón. — Agencia Reforma

MÉXICO, DF — El Presidente Felipe Calderón firmó esta mañana el decreto que reforma la Ley Federal del Trabajo.

El acto se realizó en la Residencia Oficial de Los Pinos ante líderes empresariales y diversos funcionarios federales.

En su discurso, el Mandatario reconoció el trabajo realizado por legisladores para sacar adelante la reforma laboral, la cual, afirmó, es fundamental para el progreso de México.

"Sé que fue complejo el proceso de diálogo y negociación", expresó.

"El Congreso estuvo a la altura de lo que México demanda".

Con esta importantísima reforma estructural, señaló el Presidente, el País avanza en la construcción de un marco normativo que permite incrementar la oferta laboral, y alentar la productividad de las empresas y la competitividad.

De acuerdo al Mandatario, la Ley Federal del Trabajo databa de 1970 y era un ordenamiento obsoleto que ya no respondía a las necesidades sociales, económicas y demográficas del País.

Calderón afirmó que con esta nueva ley se garantizan las condiciones mínimas que deben imperar en toda relación laboral para que se respete plenamente la dignidad humana de los trabajadores.

"Con ello avanzamos hacia mejores niveles de igualdad, de equidad y de justicia", sostuvo.

Asimismo, explicó, se introducen nuevas modalidades de contratación para flexibilizar el mercado laboral.

"Los jóvenes tendrán más oportunidades de incorporarse a un empleo, aun cuando no cuenten con experiencia", dijo.

Mencionó que se regula el régimen de subcontratación o terciarización.

También, explicó, se moderniza la impartición de justicia para agilizar la solución de conflictos entre patrones y trabajadores.

El 13 de noviembre, el Senado aprobó la reforma laboral, pero la turnó incompleta al Ejecutivo para su promulgación, pues sólo envió el paquete de artículos que contaban con el aval de las dos Cámaras del Congreso.

La decisión dejó fuera los artículos 388 bis y 390 de la Ley Federal del Trabajo que otorgaban a los sindicalizados el derecho de conocer y votar el contenido de su contrato colectivo.

El Pleno determinó sacar esas disposiciones del proyecto, pues de haber insistido la reforma laboral hubiera quedado congelada hasta el próximo año legislativo.

En la reforma se dejó fuera la obligación de que los dirigentes sindicales sean elegidos a través del voto directo, libre y secreto de los trabajadores.

Los senadores se allanaron a la redacción propuesta por la Cámara de Diputados, que dejó como alternativa la elección indirecta de los líderes obreros.

Tampoco incluyeron las disposiciones para que los líderes sindicales entreguen un resumen informativo a los trabajadores sobre el manejo de sus cuotas y el estado del patrimonio sindical.