Exportero del Flamengo destituye a su abogado en el segundo día del juicio

FÚTBOL BRASIL

— El portero brasileño Bruno Fernandes, excapitán del Flamengo, destituyó hoy sorprendentemente a su principal abogado de defensa, en el segundo día del juicio al que responde por su presunta responsabilidad en el asesinato de una modelo y actriz porno con la que tuvo un hijo.

En una estrategia para dilatar y prolongar el juicio, según la jueza Marixa Fabiane Lopes Rodrigues, Bruno destituyó a los abogados Rui Pimenta, el principal de la defensa del deportista, y Francisco Simim, pero la responsable de conducir el proceso negó la separación del segundo jurista.

Los veinte jurados de un tribunal de la ciudad de Contagem, en la región metropolitana de Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, definirán el destino del futbolista y de otros cuatro acusados por los delitos de homicidio calificado, secuestro, encarcelamiento privado y ocultación de cadáver en 2010 de la modelo Eliza Samudio.

Con la separación de Pimienta, otros dos acusados defendidos por el jurista: Dayanne, exmujer de Bruno, y el expolicía Marcos Aparecido dos Santos, conocido como 'Bola' y apuntado como autor material del supuesto homicidio, pueden tener un juicio separado, pero sólo mañana la jueza se pronunciará al respecto.

En el segundo día del juicio fueron escuchados los testigos Cleiton Gonçalves, chofer de Bruno; la comisaria Ana María Santos, que interrogó uno de los sospechosos, entonces menor de edad, y el preso Jailson Alves, quien afirma que el expolicía confesó el asesinato a sus compañeros de celda.

Bruno, que hasta mediados de 2010 fue portero, capitán y uno de los ídolos del Flamengo, el club más popular de Brasil, ya fue condenado por su responsabilidad en la retención ilegal y lesión corporal de la joven desaparecida desde 2010, de la que era amante y con la que tuvo un hijo.

La modelo, que venía presionando al portero para que reconociera la paternidad de su hijo y le pagara una pensión, había presentado en octubre de 2010 una demanda ante una comisaría de policía de Río de Janeiro en la que acusó al futbolista de haberla secuestrado, agredido y amenazado con matarla.

La joven desapareció poco después y el portero fue arrestado luego de que un primo suyo, entonces con 17 años, admitiera haberla secuestrado por orden de Bruno para llevarla hasta la residencia campestre del futbolista en Contagem y afirmar que la mujer fue asesinada luego por el expolicía 'Bola' que ocultó su cadáver.