Peatones esperan cruce más rápido en la frontera

En Tijuana, una línea de personas que esperaba para entrar al cruce fronterizo para peatones en San Ysidro recientemente. La larga línea se traducía en alrededor de dos horas de espera.
En Tijuana, una línea de personas que esperaba para entrar al cruce fronterizo para peatones en San Ysidro recientemente. La larga línea se traducía en alrededor de dos horas de espera. — David Maung

Para decenas de miles de peatones que cruzan la frontera por San Ysidro todos los días, la experiencia puede ser una tarea de enormes proporciones.

Las esperas en la línea para ingresar a los Estados Unidos puede durar más de dos horas y hasta el doble durante los fines de semana. Los viajeros que entran a México son recibidos por un laberinto de escaleras, rampas y curvas. Para llegar al transporte público normalmente tienen que librar un remolino de peatones en dirección norte, luego cruzar un puente sobre los carriles vehiculares con dirección al norte de Tijuana.

La apertura oficial la semana pasada del puerto de entrada a México El Chaparral, con 22 líneas de cruce, incluyó promesas de un cruce más rápido y fluido para los aproximadamente 32 mil vehículos que se dirigen a México cada día a través de San Ysidro. Pero los beneficios aún no han llegado para los aproximadamente 50 mil peatones que viajan diariamente al norte o al sur en el cruce fronterizo terrestre más concurrido del mundo.

“Después de dos horas, casi me vuelvo loca”, dijo Yvonne Esqueda, de 23 años, ciudadana de los Estados Unidos que escuchaba música en su iPod mientras esperaba para cruzar a San Diego a las 9 de la mañana el jueves. “Es agotador, pero no tengo otra alternativa,” dijo Esqueda, un residente de Tijuana que estudia en Chula Vista y trabaja en Plaza Las Américas, en San Ysidro.

La masiva reconfiguración binacional del puerto de San Ysidro prevé mejoras para los peatones: más carriles de cruce, instalaciones de procesamiento de alta tecnología en México y los Estados Unidos, y conexiones para transporte público en ambos lados de la frontera. Pero hasta el momento, los conductores son los que han visto los cambios más dramáticos.

“Hemos estado tan entusiasmados de contar con un cruce más rápido para los vehículos, que nos hemos olvidado de la importancia de los peatones”, dijo el regidor de San Diego David Álvarez.

Aproximadamente una quinta parte de las 25 mil personas que cruzan diariamente al norte permanecen en San Ysidro por trabajo, para ir de compras, visitar familiares o realizar otras actividades, dijo Jason Wells, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro y director del San Ysidro Smart Border Coalition. Muchas personas más viajan en el San Diego Trolley o toman otro tipo de transporte público para ir al trabajo, la escuela, las tiendas, los bancos, sus citas médicas o reuniones familiares en todo el condado.

“Los peatones son un problema regional. No se trata solo de un asunto de San Ysidro,” dijo Wells. “Los trabajadores de los hoteles en el centro de San Diego llegan a través de este cruce.”

La línea hacia el norte el jueves por la mañana tenía cerca de 1200 personas, lo que se traduce en alrededor de dos horas de espera. Los peatones incluían a un ciudadano de los Estados Unidos de 21 años de edad que vive en Tijuana y cruza rumbo al trabajo en el McDonald’s de San Ysidro; a una mujer de 73 años de edad, residente de Tijuana que iba por un cheque en San Diego; un ama de casa de 59 años de edad de Tijuana que iba de compras a Chula Vista; una residente de San Ysidro de 63 años de edad que regresaba de una visita a su novio; un trabajador de Caltrans que regresaba a casa después de visitar a su tío enfermo en Tijuana; y a Ali Wittenburg, de 23 años de edad, ex residente de La Mesa que se mudó a Tijuana después de perder su trabajo en una compañía inmobiliaria.

“No sé cómo puedo soportarlo, pero lo hago porque estoy tratando de sobrevivir”, dijo Wittenburg.

Ampliar las instalaciones peatonales es parte del plan de renovación del cruce de San Ysidro por parte del gobierno de los Estados Unidos, con un costo de 583 millones de dólares, pero el Congreso aún tiene que pagar por esas instalaciones. Estas mejoras, que forman parte de la tercera fase del proyecto, incluyen incrementar la capacidad de procesamiento de los 14 carriles actuales para llegar a tener 40, incluyendo hasta 30 en una nueva instalación al lado este.

También está prevista, para la tercera fase, una segunda entrada peatonal con alrededor de 10 carriles en el lado oeste.

Los transeúntes de San Ysidro, quienes han tenido que soportar crecientes tiempos de espera durante los últimos dos años, dijeron que los cambios no llegan lo suficientemente pronto. Sin embargo, la espera no los ha disuadido de cruzar: En general, el tráfico de peatones en dirección norte en los puertos de entrada a lo largo de la frontera con California ha aumentado considerablemente, de 14 millones en el año fiscal 2009 a 17.9 millones en el año fiscal 2012, según Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos.

Pete Flores, director de operaciones de campo en San Diego, atribuyó las esperas más largas a una variedad de razones: “Más viajeros, más requisitos, más preguntas de seguridad a las personas, la seguridad en la frontera”.

Para aliviar la situación a corto plazo para los peatones en dirección norte en San Ysidro, la agencia se prepara para instalar una línea peatonal Ready Lane para aquellos que han tramitado documentos con la tecnología de identificación por radiofrecuencia, incluidas las tarjetas pasaporte estadounidense, licencias de conducir mejoradas, la nueva tarjeta verde para residentes permanentes y la nueva tarjeta de cruce fronterizo para los mexicanos.

Para los peatones con dirección al sur, el gobierno de Baja California está construyendo una entrada permanente programada para abrir en marzo; dicha entrada sustituirá provisionalmente a la que se inauguró en septiembre para dar cabida a una entrada peatonal construida recientemente, dijo Sergio Montes, subsecretario de la agencia SIDUE, que supervisa la planificación de la infraestructura del Estado. Construida en la parte este de San Ysidro, la instalación permanente permitirá finalmente a los peatones abordar taxis y conectarse a un futuro sistema de tránsito rápido, dijo Montes.

Mientras tanto, los grupos empresariales y los planificadores de la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG, por sus siglas en inglés) han estado impulsando la construcción inmediata de una instalación de procesamiento de cruce en Virginia Avenue en San Ysidro, que conectaría a El Chaparral. Reemplazaría el cruce peatonal de alto uso hacia el sur, que se cerró en septiembre cuando México construyó una carretera de acceso a El Chaparral.

Luis Torres, director de aduanas del gobierno federal de Tijuana, dijo que está preparado para comenzar a recibir peatones inmediatamente en El Chaparral. Sin embargo, los funcionarios de la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos, o GSA por sus siglas en inglés, dicen que un centro de procesamiento de cruce hacia el norte en ese sitio no se completará hasta Abril del 2015.

El director de SANDAG, Gary Gallegos propone abrir una nueva área de procesamiento temporal de cruce, al menos para las personas que cruzan hacia el sur. “Si los mexicanos en realidad están dispuestos a aceptar a los peatones que van hacia el sur en El Chaparral (la instalación provisional de los Estados Unidos), quizá se pudiera implementar en semanas o en un mes o dos”, dijo.

En última instancia, la situación peatonal actual “es inaceptable”, dijo Anthony Kleppe, un administrador de activos de la GSA, quien abordó el tema el mes pasado durante una presentación al Comité Fronterizo de SANDAG. “Lo que la gente necesita saber es que tenemos una solución.”