Había una vez un vampiro, un lobo y una...

Ahora, luego de cuatro entregas y más de 2 mil 500 millones de dólares recaudados en la taquilla en todo el mundo, se aguarda el estreno de la quinta y última parte de Twilight.
Ahora, luego de cuatro entregas y más de 2 mil 500 millones de dólares recaudados en la taquilla en todo el mundo, se aguarda el estreno de la quinta y última parte de Twilight. — Agencia Reforma

De noche, a media luz, sin mucho ruido. Así pintaba el estreno de Crepúsculo, en el 2008, con lo que parecía ser otra película de vampiros; muy suavecita para la época en la que True Blood le inyectaba al género no sólo sangre, sino candentes escenas de sexo en la televisión.

La cinta era un drama romántico para adolescentes que no contaba con una estrella de renombre, sino con un grupo de actores jóvenes poco conocidos y mal maquillados.

Poco futuro le veían al proyecto quienes desconocían el fenómeno que producirían las novelas de Stephenie Meyer (en las que está basada la saga fílmica), cuyas ventas emulaban, en éxito e impacto, a los libros de "Harry Potter" de J.K. Rowling.

Ahora, luego de cuatro entregas y más de 2 mil 500 millones de dólares recaudados en la taquilla en todo el mundo, aguardamos el estreno de la quinta y última parte: La Saga Crepúsculo: Amanecer Parte 2, el próximo 16 de noviembre.

El suceso no sólo tomó por sorpresa al mundo, sino también a Robert Pattinson, Kristen Stewart y Taylor Lautner, los actores que "del crepúsculo al amanecer" se convirtieron en súper estrellas y encarnan -nos guste o no- la camada de talento que colmará el futuro inmediato del cine hollywoodense.

Veamos por qué.

Manzana de la discorida

"¡Zorra!", el grito se repetía en las salas de cine alrededor del mundo en voz de las fanáticas de Crepúsculo (conocidas como "Twihards") cuando aparecía en la pantalla la imagen de Bella Swan (Stewart), manzana de la discordia en el triángulo amoroso que completaban Edward Cullen (Pattinson) y Jacob Black (Lautner).

Los gritos de las adolescentes furibundas que tomaban partido del "Team Edward" o el "Team Jacob", según sus preferencias, confirmaban la efectividad de la fórmula.

El vampiro, un chico atractivo y misterioso, atormentado por las circunstancias; el hombre lobo, un adolescente atlético, arrojado y en pleno desarrollo; y, en medio de ellos, la damisela en desgracia: una chica cualquiera enamorada de quien no debe, acechada por peligros mortales y siendo vigilada en todo momento a causa de su amado.

Lo interesante de los trazos de estos personajes es que, casi sin querer, comenzaron a dictar el rumbo que las carreras del trío protagónico tendría a partir de estos filmes.

"Nos sentamos en la mesa de mi comedor durante dos noches enteras con el libreto", dijo Stewart a MTV News en abril del 2008 sobre la forma en que se conoció con su coestrella.

En dicha entrevista, la joven mira a Pattinson con enormes ojos mientras se muerde el labio inferior y agrega que "en realidad fue durante toda la preproducción; pero hubo dos noches que fueron realmente productivas".

Quien observe este video podría interpretar una complicidad que se adelantaba a la confirmación del romance, y aunque esa historia de amor -inscrita en la historia ficticia- ha acaparado la atención desde entonces, hay algo más significativo para los protagonistas de la saga en términos profesionales que se dio, sin duda, por su participación en la misma.

Rompecorazones

Pattinson llamó la atención en Harry Potter y El Cáliz de Fuego (2005) y, además de convertirse en Edward Cullen, ha participado en películas independientes (Little Ashes) y de corte romántico (Agua para Elefantes, Remember Me o Bel Ami, El Seductor) que exploran su potencial como galán.

Podemos adelantar que, como actor, irá madurando frente a las cámaras con el deseo de interpretar roles complejos en cintas intimistas o poco convencionales. Este año, David Cronenberg lo eligió para estelarizar la cinta Cosmópolis.

"David (Cronenberg) mencionó al final del rodaje una cosa que (Federico) Fellini dijo: que si sabes de lo que se trata una película, entonces está 'muerta'; lo que cambió la forma en que percibo todo", afirmó Pattinson en una entrevista.

"No es necesario saber de qué se trata. Pensar que entiendes todo es ser arrogante. Ni siquiera me entiendo a mí mismo, no entiendo nada sobre nada".

De cierta forma va tras los pasos de Jude Law, pues además de participar en proyectos "poco comprensibles", seguirá siendo llamado a protagonizar películas de presupuestos millonarios.

Además, como coincidencia, está por confirmarse el cierre de un trato para que el actor de 26 años sea la imagen de las fragancias masculinas de Christian Dior, durante tres años, por 12 millones de dólares... trabajo que Law ya tuvo.

Niño de acero

Lautner no tiene que pensarlo mucho y, la verdad, tampoco esperamos que lo haga.

Su físico, producto de su formación como atleta y practicante de artes marciales, lo encamina sin mayor riesgo hacia las películas de bombas, disparos y patadas, en las que en su momento reinó Jean-Claude Van Damme.

Con Sin Escape (2011), el actor de 20 años dio sus primeros pasos en el género sin generar demasiadas olas. Esta película le permitió explorar el área de la producción a través de su propia compañía cinematográfica, Tailor Made Entertainment.

"Nunca haría una película que no quisiera ir a ver. Cuando leí el libreto, no podía dejar de darle vuelta a las páginas", comentó en una entrevista sobre la cinta que, de cierta forma, emula el espíritu de la saga Bourne al presentar a un personaje que busca su verdadera identidad.

En esa ocasión tuvo la oportunidad de realizar algunas escenas de acción él mismo, como manejar una camioneta a alta velocidad o arrojarse y resbalar por un techo de cristal en un estadio de beisbol.

Todavía tiene que quitarse la cara de niño y desarrollar un estilo y personalidad hasta que le llegue el momento de erigirse como un héroe de acción e inmortalice un "one liner".

Quizá jamás le escriban un "I'll be back" (la frase legendaria de Arnold Schwarzenegger en Terminator), pero tendrá oportunidad de buscarlo, y de igual forma podría intervenir en comedias trepidantes que muestren su lado divertido como lo han hecho Vin Diesel (Niñera a Prueba de Balas) y el propio ex "Governator" (Espía en el Kínder) y repetir en "chick-flicks" como Día de los Enamorados.

'Esa' chica

Finalmente llegamos a Stewart, quien tras el escándalo por serle infiel a Pattinson y estar bajo mayor escrutinio que su propio personaje, bien podría aprovechar el término de la promoción de ...Amanecer Parte 2 para quitarse la camisa de fuerza del "star system" (por lo menos un tiempo) y reencontrarse consigo misma.

Con ello, la joven de 22 años podría dirigir su carrera hacia el cine artístico e independiente en donde ha tenido buenos resultados, como pudimos constatar con las cintas The Runaways (2010) y Adventureland (2009).

"Los fans de Crepúsculo pueden estar sorprendidos con mis otros trabajos, porque cuando tienes un personaje tan idolatrado no puedes verlo de otra forma, pero yo no soy para nada Bella; ella es un aspecto distinto de mí", comentó Stewart en una entrevista durante la promoción de Luna Nueva.

Bien podría ponerse como meta el buscar personajes que la hagan ocupar un sitio junto a actrices de carácter, como Jodie Foster (con quien apareció en La Habitación del Pánico) o Sigourney Weaver.

Y es que la chica no tiene madera para las comedias románticas y, francamente, la visualizamos más aniquilando alienígenas o enfrentándose a un grupo de maleantes, que aguardando la llegada de su príncipe azul.

Incluso en Blanca Nieves y el Cazador (2012), la actriz rompió con la imagen clásica instaurada por Disney, aunque ella misma no haya creído que fuera posible.

"¿Blanca Nieves? ¿De veras creen que eso es justo para mí?", preguntó a sus agentes cuando se enteró del proyecto, según dijo en una entrevista a NBC News.

El resultado sorprendió tanto a la actriz como a sus fans, e incluso al propio Pattinson, en formas que jamás imaginó.

"Me encantó conocer al director y pensé que el mundo que me presentó era un lugar donde me gustaría vivir por un tiempo; así que, por eso, me subí al proyecto", comentó la actriz al respecto.

El director al que se refería es Rupert Sanders, con quien después tendría una aventura que la llevaría a romper temporalmente su noviazgo con Pattinson.

Más allá del 'Amanecer'

"Después de 18 años de ser absolutamente ordinaria, finalmente descubrí que podía prosperar. Nací para ser un vampiro", con esa línea de Bella Swan se anuncia Amanecer Parte 2 y reafirma lo que podríamos considerar como clave del éxito de Crepúsculo: la posibilidad de que la vida "normal" de una chica cualquiera se vuelva extraordinaria.

Quizá sea un poco difícil conocer a un vampiro o a un hombre lobo, y más aún aspirar a adquirir vida y belleza inmortales; pero enamorarse de un chico atractivo y misterioso o de un atleta musculoso de nobles sentimientos, eso sí que es posible.

Y, visto desde el otro lado, si eres tú el chico atractivo, el atleta o la chica de aspecto ordinario y en tu currículum está uno de los proyectos cinematográficos con mayor éxito en la última década, sabes que vas -hasta ahora- por buen camino.

Sin embargo, lo que Pattinson, Stewart y Lautner deben tener siempre presente es que, tanto en Hollywood como en el resto del mundo, no por mucho madrugar amanece más temprano.