Encabeza Obama un país dividido

Barack Obama el 6 de noviembre de 2012.
Barack Obama el 6 de noviembre de 2012. — Getty Images

CHICAGO, EU— Tras imponerse en una de las elecciones presidenciales más reñidas que se hayan visto en Estados Unidos, el Presidente Barack Obama deberá liderar durante los próximos años un país más polarizado que el que recibió en 2008, que aún enfrenta fuertes desafíos económicos y sociales.

"Para Estados Unidos, lo mejor está por venir", dijo aquí Obama al celebrar anoche su victoria frente a miles de simpatizantes.

"Queremos un Estados Unidos abierto a los sueños de los inmigrantes", añadió en referencia a una de sus promesas de campaña desde 2008: una reforma migratoria integral.

También tuvo palabras para su esposa, la Primera Dama Michelle Obama: "No sería la persona que soy sin la mujer que aceptó casarse conmigo hace 22 años. Michelle nunca te he querido más que hoy", dijo desatando una gran ovación.

Además, prometió trabajar con la Oposición.

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Previamente, su rival en la contienda, Mitt Romney, había aceptado la derrota.

"Acabo de hablar con el Presidente Obama para felicitarlo por su victoria; sus simpatizantes y campaña también se merecen felicitaciones", dijo en Boston el ex Gobernador de Massachusetts.

"Este es un momento de grandes desafíos para el Presidente de Estados Unidos y rezo para tenga éxito en guiar a nuestra nación", añadió.

Con un abrumador apoyo de los hispanos, Obama se impuso a Romney en 10 de los 12 estados donde se disputó la Casa Blanca, incluido Virginia, que se dio vuelta a favor del Mandatario en la recta final de la elección. El republicano se quedaba sólo con Carolina del Norte, y luchaba por triunfar en Florida, donde al cierre de esta edición la diferencia era demasiado pequeña para definir un ganador.

Obama triunfó en Wisconsin, Michigan y Pennsylvania, tres bastiones demócratas que los republicanos habían afirmado en las últimas semanas que estaban en condiciones de ganar. Romney, incluso, hizo campaña ayer en el último de los tres.

La jornada electoral mostró a los candidatos en campaña hasta el último minuto, largas filas de personas que aguardaron horas para poder votar y una tensión que con el paso de las horas se centró en dos lugares: Florida y Ohio, el estado que terminó por volcar la contienda a favor de Obama, que se definió apenas unas horas luego del cierre de los comicios, a diferencia de lo que auguraban las previsiones más pesimistas de un largo recuento.

Si bien la victoria de Obama en el Colegio Electoral no dejó margen para dudas, fue más estrecha que la que logró hace cuatro años. En cuanto al voto popular, hasta el cierre de esta edición no era claro quien de los dos candidatos lo ganaría. Obama sumaba 52 millones 943 mil 932 sufragios y su adversario 52 millones 300 mil 248.

"No fue una victoria tan cerrada como se esperaba. Pero hay una división más marcada y el resultado es más ajustado que hace cuatro años", indicó a REFORMA Juan Carlos Hidalgo, analista del Instituto Cato, un centro de investigaciones conservador de Washington.

"La victoria de Obama no es lo suficientemente contundente para disuadir a los republicanos de que cuenta con un mandato para continuar su agenda. Va a haber más enfrentamiento", completó, tras recordar que el Congreso seguirá dividido.

Los problemas de la economía y el desempleo fueron los dos temas que dominaron la campaña y en este sentido el Mandatario deberá lidiar, sobre todo, con la reducción del rampante déficit del país, que es de 1.4 billones de dólares.

Una leve mayoría creía que Obama estaba haciendo un buen trabajo como Presidente, según The New York Times. Pero quizás uno de los datos más alentadores era la proporción de votantes hispanos, cuyo voto favoreció de manera abrumadora a Obama respecto de Romney: este año, aumentó respecto de la elección de 2008, según informó la cadena CNN. Los hispanos jugaron un papel crucial en Florida, Colorado, Virginia, Carolina del Norte y Nevada.

Una de las imágenes que se repitieron en la jornada en varios rincones del país fueron las largas filas para votar, incluidos estados clave como Florida, Virginia y Ohio. En Florida, donde el gobierno republicano redujo el número de días para votar de manera anticipada, hubo demoras de horas.