Organización local sin fines de lucro ayuda a las escuelas a fomentar una alimentación más sana


La alumna de kínder, Saylor Holliday frota su estómago emocionada por ayudar a hacer latkes como parte de una lección sobre los hot cakes de todo el mundo. Don Boomer • UT
La alumna de kínder, Saylor Holliday frota su estómago emocionada por ayudar a hacer latkes como parte de una lección sobre los hot cakes de todo el mundo. Don Boomer • UT — Don Boomer • UT

Los estudiantes de la Escuela Primaria Skyline en Solana Beach quizá sean demasiado jóvenes para asistir a la escuela culinaria, pero en la mañana del miércoles no tuvieron ningún problema rebanando zanahorias y nabos para revolverlos con huevo y preparar una pila de latkes.

El proyecto fue parte de la lección de la maestra Judy Tillyard sobre los hot cakes de todo el mundo, pero los estudiantes también aprendieron, quizá sin darse cuenta, sobre las verduras.

“En casa, pueden salirse con la suya de vez en cuando diciéndole a mamá que no les gusta algo”, dijo Dawn Mayeda, director del programa Sage Garden Project (Proyecto Jardín de Sage). “Es mucho más eficaz lograr que los niños prueben algo nuevo cuando todos los demás niños les están diciendo: ‘¡ándale, dale una mordida!’ La presión social en este caso nos favorece”.

Mayeda fue a la escuela el miércoles en la mañana con su carrito de cocina del Sage Garden Project, una organización no lucrativa formada hace dos años por una pareja del Condado Norte, cuya hija, Sage, asistió a la escuela Skyline.

La pareja quiere permanecer en el anonimato, pero el sitio web

sagegardenproject.org muestra su foto y describe al hombre como un científico galardonado y a su esposa como una artista que por un tiempo condujo una escuela de cocina en Toscana, Italia.

Con el objetivo específico de reducir la incidencia de diabetes en los jóvenes a través de una alimentación más saludable, la pareja ha financiado un jardín en la Escuela Ocean Knoll en el Distrito Escolar Unido de Encinitas y pagan 15 mil al año para el mantenimiento de un jardín en la escuela Solana Vista School.

Mayeda dijo que el Sage Garden Project proporcionó también un carrito de cocina para el salón de ciencia nutricional de la escuela Ocean Knoll. El carrito que está en Skyline, con valor de alrededor de 1100 dólares, está lleno de utensilios de cocina y tiene ruedas, así que puede transportarse de salón en salón para que los profesores lo compartan.

“Contar con esta cocina ambulante es simplemente increíble”, dijo Tillyard, que este mes le enseñará a sus alumnos a hacer crepas, tortillas, diosas de la India y hot cakes suecos. “[De otra forma] tendría que estar corriendo a la sala de profesores para cocinar”.

El Sage Garden Project es similar a otros esfuerzos a nivel local y nacional dirigidos a mejorar la dieta de los niños. El Distrito Escolar Unido de Encinitas, que colinda con el Distrito escolar Unido de Solana Beach, recientemente comenzó a servir ensaladas cultivadas por los estudiantes en sus huertas escolares.

Mayeda dijo que cocinar en el salón de clases puede ser una mejor manera de lograr que los niños coman alimentos más sanos, en lugar de incluir más verduras en los almuerzos escolares. Recordando un artículo que leyó hace poco en el New York Times, Mayeda dijo que añadir más alimentos saludables a los platillos escolares puede provocar que los niños los tiren sin probarlos, ya que los estudiantes tienden a no querer intentar comer cosas que no conocen.

“Lo que está haciendo falta es venderles la idea a los niños”, dijo. “Lo que estamos haciendo ahora es traer los betabeles al aula para que los niños los prueben y así cuando los vean en la barra de ensaladas sabrán qué son y los probarán”, dijo. “Ahora todos los niños saben lo que son los rábanos”.

Después de ayudar a rebanar rábanos y zanahorias, los estudiantes observan con impaciencia un reloj de arena mientras Tillyard cocina los latkes.

“¡Tiempo! ¡Tiempo! ¡Tiempo! ¡Se acabó el tiempo!” exclamaron los seis ansiosos estudiantes cuando los latkes estuvieron listos. Cubiertos con crema agria y salsa de manzana, las tortitas de papa desaparecieron rápidamente.

El carrito de cocina tiene una plataforma de piedra, un horno infrarrojo portátil, una licuadora, cuchillos y herramientas de medición y cuchillos de plástico que pueden cortar verduras pero no la piel. La cocción se realiza en una cocina de inducción que calienta directamente los recipientes de cocina sin radiar calor.