Declaran culpables a mexicanos en Nicaragua

Escoltado por policías, presuntos miembros de un grupo del crimen organizado, entre ellos la ciudadana mexicana Raquel Correa Alatorre, segunda desde la izquierda, llegan a un tribunal para asistir a su juicio, en Managua, Nicaragua, el miércoles, 19 de diciembre 2012. Correa y otros presuntos miembros del grupo, que enfrentaron cargos de crimen organizado y lavado de dinero, fueron detenidos el 24 de agosto en Las Manos, Nicaragua, mientras viajaban en una camioneta de Televisa con "pases de prensa," de alta definición cámaras de video, micrófonos y una antena parabólica, y, según las autoridades, oculto bajo las tarjetas de sonido y pantallas en tres de las camionetas, los policías encontraron bolsas negras de gimnasio rellenas con $ 9.2 millones en efectivo por presunto uso en el tráfico de drogas. (AP Photo / Esteban Felix)
Escoltado por policías, presuntos miembros de un grupo del crimen organizado, entre ellos la ciudadana mexicana Raquel Correa Alatorre, segunda desde la izquierda, llegan a un tribunal para asistir a su juicio, en Managua, Nicaragua, el miércoles, 19 de diciembre 2012. Correa y otros presuntos miembros del grupo, que enfrentaron cargos de crimen organizado y lavado de dinero, fueron detenidos el 24 de agosto en Las Manos, Nicaragua, mientras viajaban en una camioneta de Televisa con "pases de prensa," de alta definición cámaras de video, micrófonos y una antena parabólica, y, según las autoridades, oculto bajo las tarjetas de sonido y pantallas en tres de las camionetas, los policías encontraron bolsas negras de gimnasio rellenas con $ 9.2 millones en efectivo por presunto uso en el tráfico de drogas. (AP Photo / Esteban Felix)

MANAGUA, Nicaragua — Los 18 mexicanos detenidos en agosto pasado en Nicaragua, cuando transitaban con 9.2 millones de dólares a bordo de camionetas con logotipos de Televisa, fueron declarados ayer culpables de los delitos de tráfico internacional de drogas, lavado de dinero y crimen organizado.

El juez Edgard Altamirano programó la lectura de la sentencia para el próximo 18 de enero. La Fiscalía pidió la pena máxima para todos los mexicanos, que podrían recibir condenas de hasta 30 años de prisión.

En Nicaragua la pena máxima por tráfico internacional de drogas es de 20 años. Lavado de dinero y crimen organizado se castigan con 10, sin embargo, una disposición constitucional establece que nadie puede ser condenado a más de 30 años.

"Es bien difícil que alguien que comercie o sea empresario camine con tanta cantidad de dinero. Esta autoridad tiene serias evidencias de que el origen de ese dinero no es lícito, y no me queda ninguna duda de cuál era la actividad de los acusados", dijo Altamirano.

Las autoridades nicaragüenses capturaron en mayo a los 18 mexicanos cuando se movilizaban en seis camionetas con emblemas y documentación de Televisa transportando 9.2 millones de dólares. Dijeron ser un equipo periodístico en misiones por Centroamérica.

Altamirano, titular del Juzgado Noveno de Juicio, dijo que los acusados usaban un disfraz al movilizarse con los vehículos rotulados con los emblemas de la televisora, lo que les facilitaba trasladar dinero producto del narcotráfico de México a Costa Rica, y luego regresar con droga.

Los abogados defensores dijeron que estaban inconformes con la sentencia, pues, a su juicio, lo que quedó demostrado en el juicio es el delito de defraudación aduanera.

Al final del proceso, 12 de los 18 mexicanos hicieron uso del derecho a la palabra que establece la legislación nicaragüense. Once de ellos se declararon inocentes, menos Raquel Alatorre, señalada como cabecilla del grupo.

"Me llamo Raquel Alatorre Correa y la petición que le quiero hacer, sólo lo que le quiero pedir es que sea trasladada antes de que se termine este juicio. Quiero ser trasladada al centro penitenciario de La Esperanza. Esa es la única petición que tengo", dijo la mujer, quien desde que fue detenida permanece en las celdas de El Chipote, denunciada en Nicaragua como cárcel de tortura.

Le siguió en el uso de la palabra Carlos Gustavo Reyes Arce, quién sólo dijo que esperaba un fallo justo. "Le pido perdón a Nicaragua, a los medios, si les he ocasionado mucho trabajo, y quiero decirles que yo estoy en manos de Dios, no de los hombres", dijo.

En tanto, Salvador Guardado dijo en la sala que él era un técnico en mantenimiento de computadoras. Se declaró inocente y se quejó del trato que ha recibido en las cárceles nicaragüenses.

El que más conmovió a la sala fue Juan Luis Torres. Viendo a las cámaras, se declaró inocente y le mandó a decir a su mamá que la amaba. Para Torres, la fiscalía pidió una pena más severa porque lo considera, junto a Alatorre, uno de los cabecillas del grupo.