Íconos de Navidad de todo el mundo

El nacimiento es tradicional en varias culturas.
El nacimiento es tradicional en varias culturas. — Agencia Reforma

Tradiciones Mitos y leyendas originados en Finlandia, Alemania, China o desde cualquier rincón del planeta, encierran los símbolos que se asocian con las fiestas decembrinas

Ya sea abuelos inviernos, brujas arrepentidas o santos dadivosos, los íconos de la Navidad unifican al mundo. Lo que puede haberse originado en la lejana Finlandia, o en Alemania, o en China, traspasa fronteras para llegar a México y a los Estados Unidos y se vuelve costumbre, voto de fe o creencia.

Los símbolos navideños, también viajan, independientemente de su origen. Hoy por hoy, posadas, piñatas y nacimientos conviven con la imagen roja y barbada de Santa Claus y el árbol navideño, lo que gesta todo un abanico multicolor de tradiciones.

Dale, Dale, Dale...

Romper la piñata representa la lucha del hombre contra el mal.

La olla simboliza a Satán que, con su apariencia colorida, atrae a la humanidad.

Los dulces son los placeres desconocidos que inducen al hombre

La persona vendada representa la fe ciega que debe destruir al maligno.

El origen de la piñata se ubica en Oriente, por la decoración del papel de China. Ya Marco Polo había llevado a Italia en el Siglo xii estas curiosidades que los chinos confeccionaban como figuras de animales y las relacionaba con la agricultura. En Europa se adoptó en la Cuaresma con el Domingo de Piñata. En el Siglo xvii llega a América en la flota comercial de la Nao de China.

La primera Feria de la Piñata en México se celebró en 1985 en el poblado de San Andrés Acolman, en el Estado de México. La tradición continúa con el festejo de corridas de toros, danzas regionales, palenques y puestos de antojitos y artesanías.

¡Ooos Pido Posada!

Del 16 al 24 de diciembre se celebran las tradicionales posadas que representan la jornada de María y José en su peregrinar desde Nazaret hasta Belén.

Mariano de Carcer, escritor, en su artículo Posibles orígenes de las típicas posadas mexicanas, señala su procedencia en Andalucía que después fue legado por los colonizadores.

Entre pastores

Las pastorelas son una representación escénica y popular de los acontecimientos previos al nacimiento de Jesús. Se originan en el teatro religioso español del Siglo xvi utilizado por los misioneros para evangelizar a los indígenas.

Ciertamente, el eje central de las pastorelas eran los personajes divinos como María y José, pero el ingenio indígena mezcló personajes que se tornarían clásicos como los pastores Gilo, Bato, Gras, Menga y Celga. De ahí su nombre de pastorelas.

Actualmente, las pastorelas propiamente mexicanas se celebran en los estados de antigua influencia jesuita como Puebla, Querétaro y Guanajuato.

Nacimiento o pesebre

El Belén o nacimiento representa de forma plástica el nacimiento del Niño Dios. Aunque no se precisa su origen, fuentes señalan la primera presentación del pesebre en el año 345 en un sepulcro de Letrán. Sin embargo, la costumbre popular de representar nacimientos fue de San Francisco de Asís en 1200.

En México fue implantada por los frailes con sutiles adaptaciones a la idiosincrasia indígena para iniciar la catequización.

Por dos siglos, esta costumbre estuvo reservada a las familias españolas y criollas pero después alcanzó auge popular.

Flor de Navidad

La nochebuena o cuetlaxóchitl significa “flor de pétalos resistentes como cuero” y es originaria de Taxco. En otros países se conoce como Pointsettia pues al embajador estadounidense en México, Joel R. Pointset, le gustó tanto, que la propagó por el mundo con su nombre. La muerte del embajador un 12 de diciembre hizo que se decretara el Día Oficial de la Nochebuena en Estados Unidos.

La leyenda cuenta de una niña que al no tener qué llevarle a la Virgen y a su hijo, recogió unas cuantas semillitas en el camino. Al llegar al altar, las semillas se transformaron en flores hermosas de pétalos grandes y rojos.

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Diferentes personajes alrededor del mundo se encargan de dar regalos. — Getty Images

Un duende de regalos

En Tenochtitlan se celebraba el nacimiento del dios Huitzilopochtli precisamente por diciembre. Se obsequiaban estatuas o ídolos hechos con tzoatl, una pasta de maíz azul y miel negra de maguey.

Esta acción de convidar se proyecta con la Navidad actual y las figuras míticas de Santa Claus y los Tres Reyes Magos como portadores de obsequios.

La leyenda de Papá Noel proviene de San Nicolás, un religioso de la Edad Media que llegó a ser obispo. Realizó una labor social repartiendo regalos entre los niños desprotegidos.

Después de su muerte, en Holanda se veía la silueta de un hombre repartiendo regalos en la Nochebuena por lo que se le llamó SintirKlass.

En Alemania se le concibió como una manifestación del Niño de Jesús que traía regalos a los niños.

Más tarde sería adoptado en América Latina y Estados Unidos como Saint Claus.

En Francia se llama Père Noel, en Alemania Kriss Kringle y está personificado por un hada masculina. En Rusia es el Abuelo Invierno.

En Italia la figura es la bruja Befana, quien rechazó la invitación de los Reyes Magos de ir a Belén y como arrepentimiento, cada año sale a repartir regalos en busca del Niño Jesús.

Entre luces y esferas

La leyenda del árbol de Navidad data del Siglo viii en Germania, cuando un monje inglés taló en una Nochebuena un roble que era utilizado en las festividades paganas para ofrecer vidas en sacrificio. En ese lugar brotó milagrosamente un abeto y por eso se torno en emblema del cristianismo.

Para los celtas, el árbol de Navidad fue descubierto por Persifal, caballero de la mesa redonda, mientras buscaba el Santo Grial.

El antecedente cercano a nuestra tradición se remonta a Alemania en el Siglo xvii, cuando un árbol fue decorado para ambientar el frío de la Navidad.

A Finlandia llega en el 1800 y a Inglaterra en el 1829. De ahí sale a Estados Unidos iniciando su propagación por toda América.